8M: De la portería al gafete internacional, la evolución de Ximena Márquez en el fútbol
Ximena Márquez pasó de ser portera de Pumas a impartir justicia en la Liga MX Femenil, con la meta de llegar a una Copa del Mundo.

La trayectoria de Ximena Márquez en el balompié mexicano es el resultado de una evolución constante que comenzó mucho antes de portar el gafete de árbitra internacional.
Su transición de jugadora profesional a encargada de impartir justicia en la Liga MX Femenil nació de una necesidad profunda por permanecer en la cancha y de aprovechar la disciplina y el trabajo en equipo que el fútbol le ha otorgado desde siempre.
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¿Cómo fue el paso de jugadora a árbitra profesional?
A pesar de la creencia popular de que el arbitraje es un oficio solitario, Márquez sostiene que se trata de una labor colectiva donde el apoyo de árbitros asistentes y el cuarto oficial es vital para el éxito en cada encuentro.
Su formación deportiva se forjó desde la infancia en el Colegio Alemán, en una época donde el fútbol no era una opción convencional para las niñas. Fue en la preparatoria y durante su etapa universitaria en la UNAM, mientras estudiaba la licenciatura en Economía, cuando el fútbol tomó un papel protagónico en su vida.
Como portera de Pumas, alcanzó el éxito en competencias de Conadeip y Universiadas, llegando a ser campeona en Guadalajara, experiencias que definieron su visión de vida ligada permanentemente al deporte.
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¿Qué exige el arbitraje profesional en la Liga MX?
Uno de los pilares fundamentales en la carrera de Márquez es la fortaleza mental. Para ella, el arbitraje profesional exige ser una gestora de emociones propia y ajena, ya que también maneja la de los jugadores, el cuerpo técnico y la afición.
Esta preparación psicológica es tan rigurosa como la física, especialmente porque un error arbitral se magnifica por la polémica y el contexto del partido.
En cuanto a la paridad en el entrenamiento, Ximena Márquez es enfática al señalar que las exigencias son universales. En las categorías de alto rendimiento de la Liga MX, tanto árbitros como árbitras se someten a los mismos parámetros y pruebas físicas, ya que el juego no distingue géneros al momento de exigir velocidad y precisión.
La árbitra relata que ha tenido que ausentarse de celebraciones familiares, cumpleaños y festividades importantes para cumplir con las designaciones y la preparación que exige su carrera. Sin embargo, estos momentos se compensan con la satisfacción de representar al arbitraje mexicano en los niveles más altos y la aspiración legítima de alcanzar una Copa del Mundo, objetivo hacia el cual dirige todo su esfuerzo y disciplina.
Para las nuevas generaciones de mujeres que desean incursionar en este ámbito, Ximena Márquez destaca que el panorama ha cambiado drásticamente.
Su consejo para las aspirantes es centrarse en la preparación técnica y física, entender que la pelota viaja a la misma velocidad para todos y, sobre todo, mantener la pasión por un deporte que, aunque exigente, ofrece recompensas inigualables para quienes tienen la fortaleza de persistir. Además, aconseja realizar una carrera profesional, ya que este trabajo no es para siempre.
“No es eterno, eso también es importante recalcar, que hay que tener una preparación académica también, un plan B, siempre, siempre, y no solamente un plan B, sino para poder dialogar con un árbitro, para poder decirle sobre reglas, pues primero tienes que tener tú bien claro cuáles son tus cimientos, cuáles son tus valores, y eso mucho se da en la universidad”.
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