Guillermo Del Toro escribió la adaptación de un clásico junto a Francis Ford Coopola
Los dos grandes cineastas concibieron este guion a finales de los 90´s con un nuevo giro argumental

Un intercambio inesperado en redes sociales ha desenterrado una de las colaboraciones cinematográficas más insólitas y prometedoras jamás concebidas. Guillermo del Toro confirmó la existencia de un guion completo para “El Conde de Montecristo”, coescrito con el legendario Francis Ford Coppola a finales de los años 90.

Un “Western Gótico” en un Tuit
La revelación llegó sin previo aviso, desde la trinchera del cine moderno: la interacción directa con los fans. Un usuario de X compartió un fan-casting idóneo para una adaptación de Del Toro del clásico de Alexandre Dumas, sugiriendo traer de vuelta a Oscar Isaac, Jacob Elordi y Mia Goth. La respuesta del cineasta fue un misil de información: “¡Tengo el guion! Lo desarrollamos con Francis Coppola entre 1997 y 1998, ¡y es un western gótico!”.

Esta definición “western gótico”no es un mero eslogan. Prometería una fusión genérica radical, la épica moral, la venganza y la ley del salvaje oeste, fusionadas con la atmósfera decadente, la sombra y el horror romántico que definen la filmografía de Del Toro. Sugiere un Montecristo despojado de sus vestiduras de época para convertirse en una parábola atemporal sobre la corrupción del alma, una reinterpretación pero conservando el espíritu original de la épica novela.
Dos Titanes en la Encrucijada
La fecha de creación del guion , entre 1997 y 1998 es una cápsula del tiempo que captura a ambos cineastas en un punto de inflexión creativo: Guillermo del Toro acababa de sufrir la experiencia industrialmente traumática de Mimic (1997) en Hollywood. Este desencanto lo llevó a un repliegue autoral, regresando a sus raíces para forjar un cine personalísimo que cristalizaría en El espinazo del diablo en el 2001. El proyecto con Coppola nace en este crisol de reafirmación artística.

Francis Ford Coppola, por su parte, llevaba años en un exilio autoimpuesto del sistema de estudios. Tras una serie de reveses comerciales que le imposibilitan realizar su autodenominada ópera magna, Megalópolis, un proyecto de ciencia ficción utópica que intentó sin éxito financiar durante décadas y que tras su reciente estreno en 2024, fue recibido con división crítica y desconexión del público, se encontraba enfocado en proyectos independientes y de perfil más íntimo, esto tras aceptar la realización del Padrino III por razones económicas. Su colaboración con Del Toro representa un encuentro de mentes libres, alejadas de presiones comerciales, buscando la esencia mítica del texto.

Coopola hizo pública su profunda y sincera admiración por la nueva versión de Frankenstein realizada por el cineasta mexicano, llamándolo “un genio capaz de iluminar nuestras vidas con su arte, destacando el enfoque humano y visual de la cinta. Ambos directores han adaptado novelas clásicas de los míticos monstruos, con Coppola dirigiendo Dracula, de Bram Stcoker en 1992.
Por qué Montecristo es una Obsesión
Publicada entre 1844 y 1846, “El Conde de Montecristo” es mucho más que una novela de aventuras. Es un tratado sobre la justicia, la identidad fracturada y los abismos morales de la venganza. La transformación de Edmond Dantès de hombre bueno a ángel vengador implacable constituye uno de los arcos dramáticos más poderosos de la literatura occidental. Su escala descomunal ,con una multitud de personajes y tramas que abarcan décadas, la convierte en un “Moby Dick” narrativo, un desafío que todo gran cineasta anhela cazar, consciente de su poder para hacer naufragar cualquier adaptación convencional.
El año 2024 fue testigo de dos aproximaciones diametralmente opuestas que confirman su vigencia: una ambiciosa miniserie francesa dirigida por Bille August y protagonizada por Sam Claflin, que utilizó el formato serial para honrar la extensión y complejidad de la trama, y la audaz película The Count of Monte Cristo de Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte, una reinterpretación que regresa a la épica clásica, y fue galardonada con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine de Cannes. Juntas, demuestran que el mito de Dantès es lo suficientemente rico y maleable para inspirar tanto fidelidad majestuosa como deconstrucción artística premiada.

El Cementerio de Proyectos de Del Toro
Este guion resurge del vasto “cementerio de proyectos queridos” que el propio Del Toro ha catalogado. En 2023, enumeró 17 guiones completos que duermen en un cajón, obras que consumieron “meses o años” de su vida. Entre estos fantasmas se encuentran: En las montañas de la locura (su obsesión lovecraftiana), Justice League Dark y su versión original de Pacific Rim 2. “Estos guiones están ESCRITOS, punto. No son ‘temas posibles’ o una ‘lista de deseos’”, aclaró el director, subrayando su naturaleza de obras terminadas.

Además de ideas aterrizadas más no guiones en su integridad, tal como la tercera parte de Hellboy con Ron Pearlman. El Conde de Montecristo con Coppola es la pieza más recientemente descubierta de este museo de lo inconcluso.
Lo que sigue después de Frankenstein
Tras su versión de Frankenstein, Del Toro no se detiene. Su mirada ya está puesta en el futuro, que se bifurca en caminos muy distintos:
El anuncio más significativo es que el guion para “3993” , la tercera película de su trilogía sobre la guerra y la fantasía iniciada con El espinazo del diablo y El laberinto del fauno, está terminado. Del Toro confirmó en el Festival de Cine de Toronto su intención de rodarla en España, donde se sitúan sus predecesoras. Aunque guarda el argumento bajo misterio, la promesa de cerrar este ciclo seminal es un evento cultural mayor.

Paralelamente, ha confirmado dos proyectos en desarrollo: Fury, un thriller criminal austero protagonizado por Oscar Isaac, y The Buried Giant una película en stop-motion con Netflix basada en la novela de Kazuo Ishiguro. También ha expresado interés personal en una reinterpretación no musical de El fantasma de la ópera.

La revelación de un Montecristo gótico es un recordatorio fascinante de cómo los grandes mitos persiguen a los grandes narradores, y de cómo las colaboraciones más audaces a veces duermen en archivos personales. Mientras este proyecto permanece, por ahora Del Toro solo mira hacia adelante, prometiendo el emotivo cierre de uno de los capítulos más personales y celebrados de su carrera.
El cineasta, eterno arquitecto de maravillas y monstruos, demuestra una vez más que su imaginación navega con igual potencia entre los tesoros perdidos del ayer y las piedras angulares del mañana.

Frankestein de Guillermo del Toro se encuentra nuevamente disponible en cines tras ser nominada a 9 premios Oscar.



