Abolish ICE: crece el movimiento que busca acabar con la policía migratoria de Estados Unidos
El movimiento “Abolish ICE” vuelve al centro del debate en Estados Unidos tras protestas y operativos polémicos de la policía migratoria. Legisladores y activistas discuten su abolición, reformas y el impacto en comunidades migrantes.

Protest against Minnesota shooting / Ronaldo Bolaños
El movimiento “Abolish ICE” busca desmantelar el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, y ha ganado relevancia en los últimos meses, impulsado por protestas masivas llamando a poner fin a la agencia que, en menos de 20 días, se ha situado en el centro de la polémica.
ICE, dependiente del Departamento de Seguridad Nacional, tiene como funciones principales la detención, deportación y control de migrantes en el territorio estadounidense, además de investigaciones sobre crimen transnacional a través de sus divisiones ERO (Oficina de Detención y Deportación) y HSI (Investigaciones de Seguridad Nacional).
El resurgimiento del movimiento “Abolish ICE” coincide con una serie de operativos polémicos en ciudades como Minneapolis, donde incidentes recientes involucraron la muerte de civiles durante redadas federales. Estas acciones han intensificado las críticas sobre el uso excesivo de la fuerza y la forma en que ICE opera dentro de comunidades migrantes.
Entre quienes apoyan la abolición, se argumenta que ICE funciona como un cuerpo punitivo que perpetúa miedo y violencia, en lugar de garantizar la seguridad pública. Legisladores como Shri Thanedar han presentado iniciativas para prohibir el financiamiento federal de la agencia, mientras que otros políticos proponen reformas que incluyan supervisión, recorte de fondos y requisitos de transparencia.
Por su parte, sectores republicanos y algunos demócratas defienden la existencia de ICE como un elemento esencial para la seguridad nacional y el cumplimiento de la ley migratoria, resaltando su papel en la detención de migrantes en situación irregular y la lucha contra crimen organizado.
Las protestas recientes y la cobertura mediática muestran que la discusión sobre ICE va más allá de la política partidista. Se ha convertido en un debate social sobre derechos humanos, legalidad de las acciones federales y el equilibrio entre seguridad y protección de migrantes.
Este movimiento, que surgió inicialmente en 2018 con organizaciones como Never Again Action, mantiene un seguimiento creciente y evidencia la polarización sobre cómo Estados Unidos debe manejar la inmigración dentro de su territorio.

Protest in Chicago over Minneapolis federal shooting / Anadolu




