Ser mejor mamá o papá empieza por cuidar la relación, ¿Cómo fortalecer el vínculo con tus hijos?
La relación con tus hijos se construye en lo cotidiano, no en los momentos grandes

La psicóloga, Marcela Escalera fue contundente en "Martha Debayle en W": la conducta no mejora sin vínculo. Muchos padres se enfocan en corregir comportamientos sin revisar primero la calidad de la relación que tienen con sus hijos.
Antes de corregir, hay que conectar emocionalmente. Mirarlos a los ojos, validar lo que sienten y demostrar presencia real. Un niño que se siente visto y escuchado es más receptivo a límites y acuerdos.
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Validar emociones no significa permitir todo. Significa decir: “Entiendo cómo te sientes” antes de explicar “esto no se puede hacer”. La seguridad emocional es la base para que los niños aprendan autorregulación.
El error más común en la crianza
Muchos adultos esperan que los niños se comporten como adultos, olvidando que el cerebro infantil aún está en desarrollo. Reaccionar con castigo constante rompe la confianza y debilita el vínculo.
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Rituales pequeños, impacto enorme
No se trata de pasar todo el día juntos, sino de crear microconexiones constantes:
- 10 minutos diarios uno a uno
- Una pregunta auténtica sin celular de por medio
- Un ritual de llegada o despedida
- Escuchar sin corregir de inmediato
Reparar también educa
Equivocarse como mamá o papá es inevitable. Lo importante es reparar: pedir perdón, explicar y reconectar. Esto enseña responsabilidad emocional y fortalece la relación.
La meta no es que los hijos obedezcan siempre. La meta es que confíen, que sepan que en casa hay un adulto disponible, firme y emocionalmente seguro. Cuando el vínculo es fuerte, la crianza se vuelve más clara, menos reactiva y mucho más humana.



