Recrea Saramago 'El viaje del elefante'
El escritor portugués, Premio Nobel de Literatura 1998, presentó su obra en la que reflexiona sobre la condición humana, un "cuento extenso"

España, diciembre 16, 2008.- El escritor portugués José Saramago, Premio Nobel de Literatura 1998, presentó hoy "El viaje del elefante", una obra en la que el autor reflexiona sobre la condición humana, un "cuento extenso", escrito con irónico pesimismo
La novela narra el viaje de Salomón, un elefante indio, a través de media Europa. En los silencios del paquidermo protagonista puede comprobar que el ser humano no cambió desde los tiempos en los que el viaje, que fue real, tuvo lugar
La novela fue escrita en dos tiempos debido a una grave enfermedad respiratoria que obligó a hospitalizar a Saramago. "Estoy seguro de que la enfermedad influyó en la escritura de la obra, pero no se nota", afirmó el autor
Saramago aclaró que no se trata de una novela histórica, aún a pesar de partir de una historia real del siglo XVI, el regalo de un elefante asiático por parte del rey portugués Juan III a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria
"Los datos históricos son escasísimos", aseguró el escritor, "por eso el libro está lleno de imaginación, de invención constante, para poder mantener la atención del lector sobre un viaje que seguramente fue monótono", comentó
Sin embargo, hay episodios que sí se demuestra ocurrieron en realidad, como el caso de una niña de cinco años que se desprendió de los brazos de su madre y corrió hacia el elefante
"Cundió el pánico, todos creían que moriría aplastada, pero el elefante la agarró con la trompa y la levantó en el aire con gesto triunfal", relató, "si no hubiera ocurrido, no habría escrito jamás sobre un episodio tan serio", dijo
Saramago apuntó además que en "El viaje del elefante" el lector no sólo se deja llevar por la historia, por la trama, sino "también por el lenguaje"
El Premio Nobel aseguró que en esta novela afloraron todos aquellos "sedimentos lingüísticos" que con la edad se fueron depositando en su interior, como si se tratara de estratos geológicos, y que no habían aparecido antes
"El lenguaje me sorprendió a mí mismo. No sé cómo la memoria pudo hacer esa recuperación. Esos sedimentos pidieron: úsame", explicó el escritor
"Se me presentaron como algo nuevo, aún a pesar de tratarse de términos arcaizantes", agregó
Saramago opinó además que resulta muy fácil tomar este libro como una metáfora "al trasladar la figura del elefante a la figura humana", y aseguró que en el libro el instrumento más directo de comunicación con el lector es el humor
"La edad tiene sus cosas buenas", explicó Saramago, quien trabaja ya en una nueva obra, "si se mantiene la ilusión por la vida, la lucidez y el vigor físico, la obra aflora"
El autor de libros como "Ensayo sobre la ceguera" resaltó que toda la novela se justifica por el final, cuando el elefante muere y se usan sus patas delanteras para confeccionar paragüeros. "Lo que me llevó a escribirlo no fue el viaje, sino el final de las patas cortadas", dijo
Por su parte, la editora Amaya Elezcano aclaró que Saramago es el único autor al que se le permite desvelar el final de sus obras
"El viaje del elefante" narra las peripecias de Salomón, un paquidermo indio e impenetrable, y el cornaca Subhro, su cuidador, un filósofo sencillo que sirve de mediador entre el caprichoso mundo de los hombres y la naturaleza más salvaje
Ambos son enviados a Valladolid por orden del rey de Portugal, don Juan III, camino de Viena, donde debe recibirlo como obsequio el archiduque Maximiliano de Austria
El lector acompaña al séquito en su viaje y sufre con ellos la dureza de los pasos montañosos, las inclemencias de dormir a la intemperie, o un aparatoso viaje por mar, por no hablar de las tiránicas necesidades alimenticias del animal o el mal olor
A lo largo del camino, el séquito atraviesa poblaciones cuyos habitantes contemplan maravillados la imponencia del animal, más vitoreado que el propio archiduque, ya que presenciar semejante espectáculo les cambia la vida
José Saramago nació en 1922, en Azinhaga, Portugal. En 1998 fue galardonado con el Premio Noble de Literatura. Es uno de los escritores portugueses más apreciados en el mundo entero y mejor considerado por la crítica
Entre sus numerosas obras cabe citar "Memorial del convento" (1982), "La balsa de piedra" (1986), "La Caverna" (2000), "El hombre duplicado" (2002), "Ensayo sobre la lucidez" (2004) o "Las intermitencias de la muerte" (2005)
Su labor ha sido reconocida por más de una veintena de premios, e investido "Doctor Honoris Causa" por al menos una decena de universidades, y es miembro de distintas academias y agrupaciones de escritores
Con información de Notimex



