CON MARTHA DEBAYLE
CON MARTHA DEBAYLE

¿Por qué él, por qué ella?

Por qué nos enamoramos, y por qué lo hacemos de una persona y no de otra, aunque puedan tener las mismas características

¿Por qué él, por qué ella?

Helen Fisher, es una reconocida neurocientífica y antropóloga biológica estadounidense, pionera en la biología de la personalidad humana y la neuroquímica del liderazgo.

SUS LIBROS

Anatomy of love

Why him, why her?

Why we love

The first sex

The sex contract

Sobre su trabajo

A finales de los 90, inició sus investigaciones haciendo escáneres cerebrales a 49 hombres y mujeres. Algunos de ellos estaban locamente enamorados, otros habían sido rechazados. Poco después, incluyó en la muestra a personas que continuaban enamoradas tras décadas de matrimonio.

Según sus conclusiones, el cerebro humano ha desarrollado tres sistemas cerebrales en las relaciones de pareja: el amor romántico, la atracción sexual y el cariño, o apego.

“El amor puede comenzar con cualquiera de estos sentimientos, y puede explicarse a través de las conexiones de nuestro cerebro”.

¿Qué es el amor?

El amor es una cosa diferente para cada persona.

Pero, deriva principalmente de tres circuitos cerebrales: el deseo sexual, el amor romántico y el apego.

Se trata de sistemas cerebrales diferentes.

El DESEO SEXUAL te hace buscar un amplio abanico de compañeros

El AMOR ROMÁNTICO concentra tu energía en uno solo

El APEGO, te permite quedarte con esa persona al menos hasta educar a un hijo durante su infancia.

¿Cómo elegimos a la persona de la que nos enamoramos?

Ha sido complicado estudiarlo, todos somos únicos, todos somos diferentes.

El principal circuito cerebral del amor romántico es bastante parecido en todos los humanos,

Solemos enamorarnos de alguien de nuestro mismo entorno socioeconómico, mismo nivel general de inteligencia, con buen aspecto, mismo entorno educativo, mismos objetivos religiosos y sociales, económicos, reproductivos, tu infancia siempre tiene cierto peso…

Pero puedes entrar en una sala y que todos sean de tu entorno, ¡y no te enamoras de todos!

Hay muchos sistemas en el cerebro, pero la mayoría se dedican a que parpadeen los ojos o que lata el corazón, no están relacionados con rasgos de la personalidad. Aun así, encontré cuatro que sí lo están: LOS SISTEMAS DE LA DOPAMINA, LA SEROTONINA, LA TESTOSTERONA Y LOS ESTRÓGENOS. Cada uno de estos sistemas está relacionado con una constelación, un conjunto de rasgos de la personalidad.

Los 4 tipos de personalidad

Por ejemplo, si tu sistema de dopamina es muy alto, eres EXPLORADOR.

Son personas que buscan novedades y corren riesgos, son curiosas, creativas, espontáneas, enérgicas, mentalmente flexibles y, se sienten atraídas por personas como ellas.

Si tu sistema de serotonina es alta, eres CONSTRUCTOR. Son tradicionales, convencionales, siguen las normas, respetan la autoridad, les encanta planificar, los horarios y rutinas, suelen ser más religiosas y también les atraen personas como ellas.

L a gente con testosterona alta (sobre todo hombres, pero también mujeres), son DIRECTORES. Suelen ser analíticos, lógicos, directos, decisivos, tenaces, escépticos. Se les dan bien cosas como las matemáticas, la ingeniería o la música, y prefieren a las personas con estrógenos altos, los NEGOCIADORAS. Piensan en contexto, a largo plazo, tienen imaginación, la mayoría son mujeres, se les da muy bien leer la postura, los gestos, el tono de voz, son muy cariñosas, confían más y expresan más sus emociones.

El amor a primera vista

El amor romántico es una ruta primitiva muy básica que atraviesa el cerebro. De hecho, la fábrica principal que genera dopamina, la que te da esa sensación, está justo al lado de las fábricas que provocan la sed y el hambre. La sed y el hambre te mantienen vivo hoy; el amor romántico te impulsa a formar una relación y colocar tu ADN en el mañana.

Es un mecanismo de supervivencia. Y se puede activar de forma instantánea.

A medida que crecemos, generamos un mapa inconsciente del amor.

Una lista inconsciente y consciente de lo que buscamos en una pareja.

Luego, cuando llega el momento, aparece alguien que ncaja en tu mapa del amor. Puede activar ese circuito cerebral del amor romántico, y tú puedes enamorarte de forma inmediata.

Más del 50 % de hombres y mujeres creen que existe el amor a primera vista y casi el 50 % lo han vivido. Pero tiene que darse el momento adecuado, la cercanía adecuada, la persona tiene que encajar en tu mapa del amor.

La cuestión es que estamos hechos para enamorarnos. Lo interesante es que los circuitos cerebrales del apego tardan mucho más tiempo en asentarse. Puedes enamorarte locamente de alguien sin sentir apego profundo. El apego lleva su tiempo.

El amor ciego

Esta región cerebral, está justo detrás de la frente, rige la toma de decisiones, la planificación. La actividad en esas regiones se desconecta para que puedas obviar todo tipo de cosas sobre esa persona.

El amor puede ser ciego porque esos centros cerebrales se desactivan y no dicen: “Espera un segundo, está casado” o “un momento, vive en otro país, no va a volver”.

Superas esas alertas cerebrales diciendo: “¡Oh! ¡Qué mono! ¡Qué gracioso! ¡Qué bien besa!”. Y las regiones de toma de decisiones se van apagando.

¿El cerebro puede lidiar con estar “enamorado” de más de una persona?

No, no puede. Y la gente poliamorosa tampoco está enamorada de más de una persona.

Sienten un vínculo profundo con alguien, una o dos personas, sienten amor romántico intenso por alguien más. Se puede sentir un vínculo profundo por alguien y luego cambiar a sentimientos de amor romántico por otra persona.

¿Por qué duele tanto el desamor?

Cuando pierdes a una pareja, pierdes tu rutina diaria, pierdes autoestima. Te sientes perdido. Pero lo que has perdido de verdad es una pareja reproductiva. Has perdido la oportunidad de transmitir tu ADN a la eternidad. Si querías de verdad a alguien y pensabas tener hijos con él, has perdido muchísimo. Y si ya estaban casados, si ya tenían hijos, pierdes una pareja para criarlos. Así que, en realidad, has dado un paso hacia la muerte genética. Has gastado tiempo, energía, dinero y una persona en particular. Aunque sean cuatro meses, cuatro años o cuatro décadas. Has perdido mucho tiempo y energía con alguien y has perdido.

El amor LGTBQ

Sus circuitos del amor son exactamente igual que los heteros. Es absolutamente increíble. Estoy cansada de decirle a todos que son igual que los heteros. No se trata de a quién amas, sino cómo te sientes cuando amas. Lo que es diferente es a quién eligen, pero cómo se sienten al amar es exactamente igual.

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