¿Por qué tu mente se calma cuando ordenas tu día (aunque no tengas ganas)?
Menos decisiones diarias disminuyen el desgaste mental

En el programa de "Martha Debayle en W", se habló de algo que parece simple, pero es profundamente neurológico: la rutina.
El invitado fue Pablo León, psiquiatra y neuropsiquiatra, quien explicó por qué, en tiempos difíciles, la rutina no es aburrida: es reguladora del cerebro.
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Qué le pasa al cerebro en momentos de crisis
- Se activa constantemente la amígdala (centro del miedo)
- Aumenta el cortisol
- Se debilita el lóbulo prefrontal (decisiones y control emocional)
Resultado: vivimos en modo supervivencia, no en modo claridad.
La rutina como ancla neurológica
- Le da predictibilidad al cerebro
- Reduce ansiedad anticipatoria
- Ahorra energía mental
- Devuelve sensación de control interno
No es rigidez, es estabilidad biológica.
Claves prácticas para usar la rutina a tu favor
- Pensar solo en el siguiente paso, no en “todo”
- Dormir, comer y moverte a horarios similares
- No decidir todo el tiempo: decidir menos descansa al cerebro
- Dividir metas grandes en acciones pequeñas
El error más común
Esperar a “tener ganas”.
El cerebro funciona al revés:
- Primero acción
- Luego motivación
Moverte, aunque no tengas energía, reduce cortisol y mejora el estado de ánimo.
Rutina bien usada vs. mal usada
Pros
- Regula emociones
- Mejora el sueño
- Sostiene la identidad en crisis
Contras
- Si es rígida, genera culpa
- Si es excesiva, se abandona



