¡Gracias por todo, Gus!

Recordando la influencia de Gustavo Rodríguez en la vida de millones de mexicanos

Gustavo “Gus” Rodriguez fue una de las mentes creativas más brillantes que ha visto México, su trabajo lo pudieron disfrutar millones de personas en los diferentes proyectos que ayudó a dar forma, pero para un servidor, su influencia ayudó a que hoy pudiera llegar hasta ustedes.

He jugado videojuegos desde los 7 u 8 años de edad, no recuerdo muy bien cuál fue la primera consola a la que le puse mis manos, pero recuerdo cuando jugaba Asteroids en una maquinita afuera de mi primaria cuando yo iba en segundo grado, recuerdo que iba a casa de mi primo y jugábamos con su Atari 2600.

Pierde la vida Gus Rodríguez, productor y pionero en contenidos gamer

Los videojuegos siempre han sido una parte fundamental de mi vida pero la sub cultura que los acompaña por lo menos en este país (y de la que soy parte de una forma u otra), se debe en mayor parte gracias al entusiasmo de Gustavo Rodríguez y su pasión por esta popular forma de entretenimiento digital.

Abriendo paso para toda una generación

Gustavo “Gus” Rodriguez en realidad no fue un videojugador profesional como muchos lo piensan de hecho, aunque profesaba ser un verdadero apasionado de los videojuegos, no siempre tuvo el tiempo de sentarse a jugar todo lo que él hubiera querido y es que su trabajo de verdad no era el de jugar, sino el de ser una de las mentes más creativas y el de ser padre.

Fue esa extraordinaria capacidad creativa lo que lo llevó a trabajar con Eugenio Derbez por muchos años pero, me estoy adelantando un poco, antes les tengo que platicar de cómo es que lo conocí por primera vez, bueno... a su trabajo.

Gus llegó a los videojuegos por necesidad, pero no la de él, sino la de una tienda de Nintendo ubicada sobre avenida de los Insurgentes (frente al WTC) que hoy ya no existe. Lo que querían era hacer publicidad para los videojuegos con un presupuesto un tanto limitado así que, en conjunto con otro socio crearon un boletín quincenal muy sencillo pero muy efectivo que les sirvió como trampolín para las grandes ligas.

El Mundo de Nintendo, como se llamaba el boletín, dio paso a la revista mensual Club Nintendo de la que Gus fue Co-fundador y que fue parteaguas en la industria de los videojuegos en nuestro país, la revista fue el primer medio especializado para nosotros los videojugadores mexicanos y fue mi primer contacto con Gus (por así decirlo), fue gracias a la publicación que me hice todavía más fanático de los juegos, incluso al punto de llegar pedir trabajo en la revista.

Si, algunos años después de haber comprado mi primer ejemplar de la revista decidí llenar una solicitud de empleo y dejarla en las oficinas de Gus para que a los pocos días fuera el propio señor Rodríguez el que marcara a mi domicilio para hacerme algunas preguntas laborales. Por supuesto que no me dieron el trabajo, era yo un mocoso, pero el hecho de que mi héroe se hubiera tomado la molestia de leer esa solicitud y hacer una llamada de dos minutos me hizo pensar que no había sueños imposibles de alcanzar.

Un sueño hecho realidad para miles de videojugadores

En 1995 llegó a la televisión mexicana Nintendomanía, un programa que, al igual que la revista Club Nintendo, hablaba de los videojuegos para las consolas de marca. Aún recuerdo con emoción esos programas y como cada sábado me pegaba al televisor para no perder ni un instante; en ese programa conducido por Gus también participaban Daniel Avilés mejor conocido como Densho, y Javier Rodríguez, también conocido como el niño que no sabe hablar y que de hecho, es uno de los hijos de Gus.

Fue Nintendomanía el que le diera a Gus la proyección nacional que lo hizo un ícono de la industria pues no solo era el titular del espacio televisivo, se volvió prácticamente un gurú para todos los aficionados a los juegos, la primer figura (en el mundo de los videojuegos) en convertirse una fuente oficial de noticias en nuestro idioma.

El show que estuvo cinco años al aire sirvió para que cientos de miles de fanáticos nos familiarizaramos con Gus y con su forma tan peculiar de ver las cosas, siempre encontrando los detalles dentro de los detalles y que de inmediato notamos cuando cambio de una televisora a otra años más tarde.

Gus en carne y hueso

Con el pasar de los años comencé a involucrarme más en el mundo de los juegos y eventualmente ocupé una plaza en la empresa distribuidora de Nintendo en México, fue ahí donde mi sueño se hizo medio realidad y es que, justo a un lado de mi oficina se encontraba la revista Club Nintendo.

Aunque no tenía oportunidad de ver a Gus tanto como el equipo editorial de Network Advertising (la empresa de Gus) de vez en cuando se asomaba a nuestro lugar de trabajo para bromear, para presumir alguno de los tantos objetos coleccionables que siempre se traía de un E3 o del Nintendo Space World en Japón.

Si algo definió a Gus fue su búsqueda incansable por encontrar los detalles ocultos en todos los juegos, no solo los trucos y los secretos que los programadores metían sino las cosas que los videojugadores podían hacer con los juegos, incluso cosas tan simples como poder tocar parte del tema de los Simpson con la ocarina de Link en Ocarina of Time.

Zero Control

Con el pasar de los años y por situaciones de la vida me alejé de los juegos y Gus también, fue en esos años que la gran mayoría de los mexicanos conoció otra de sus facetas trabajando al lado de Eugenio Derbez como uno de sus directores creativos. El propio Eugenio lo menciona, Gus le ayudó no solo a crear personajes sino a inventar formas de contar chistes, no hay un mexicano que no identifique de inmediato frases como “¡pregúntame!”, “Yo soy el lonje moco” o al perspicaz profesor Armando Hoyos.

Durante esta etapa de trabajo con Derbez todos los videojugadores de inmediato identificamos el nombre de nuestro héroe de la niñez en los créditos de sus programas y que, a veces, teníamos la oportunidad de ver su increíble genio en sketches como el de la 5 herencias con su personaje Simón Paz.

Para el resto del mundo, era un actor más haciendo su parte, para los videojugadores, era nuestro héroe de regreso a la TV haciendo lo que mejor sabía hacer, asombrarnos con su ingenio.

Fueron muchos, pero muchos años después que Gus padre y Gus hijo, o Tavo, como prefieran decirle, cocinaron un proyecto para llevar los videojuegos de regreso a la televisión mexicana y del que, me siento orgulloso de haber formado parte.

Primero lanzado como Power Up Gamers, Gus y Tavo (si, hasta en eso Gus siempre jugó con el idioma) lanzaron un nuevo programa de videojuegos en la TV mexicana, el mismo que posteriormente renombrado como Zero Control y con ello lograron devolverle a los videojuegos su merecido espacio en la televisión.

El mito, la leyenda, el abuelo protector

Si me hubieran dicho en mi infancia o juventud que un día tendría la oportunidad de viajar con mi héroe de la infancia a un evento de videojuegos jamás lo hubiera creído y honestamente, es una idea que jamás cruzó por mi mente, pero en 2018 se dio la oportunidad de conocer un poco mejor a quien había admirado por tantos años.

El viaje fue a Nueva York y la dinámica requería de una estrella (Gus) y del hijo de Tavo para probar un nuevo título por lanzarse que incluía algunos juguetes especiales.

¿Qué puedo decir? Gus fue el abuelo más paciente, el más cariñoso y atento, no sólo inculcó a Javi amor y respeto, también su enorme pasión por los juegos y se notaba hasta en las prendas combinadas que vestían (algo que nunca pudo hacer con su hijo).

Como compañero de viaje fue uno de los mejores que he tenido, siempre listo para explorar y conocer, y no es que el señor Rodríguez no conociera la ciudad de Nueva York, pero citando textualmente sus palabras “No todos los días tienes la oportunidad de visitar Nueva York así que hay que aprovechar”.

BitMe

La última participación de Gus en el mundo de los videojuegos fue en el recién creado canal bitMe donde compartió con las nuevas generaciones (y otras no tanto) todo su conocimiento experiencia, platicando de los juegos de antaño, esos de NES y SNES que tanto le gustaban y que disfrutó hasta el cansancio, de hecho, grabó un especial muy bonito de su franquicia favorita: The Legend of Zelda.

¿No lo mencioné? De todos los juegos que le gustaba jugar su favorito siempre fue The Legend of Zelda, y así como nosotros teníamos admiración y respeto por Gus, él siempre la tuvo para su ídolo de toda la vida: Shigeru Miyamoto, el creador de MArio y claro, de Link.

Estamos en contact

Las muestras de cariño a su memoria serán muchas y muy conmovedoras, Gustavo Rodríguez fue un precursor, fue un visionario al que la industria de los videojuegos actual le debe mucho, si, hoy hay nuevos rostros con diferentes opiniones, pero incluso ellos crecieron y aprendieron de esta industria gracias a él, a su manera de hacer las cosas y que sin su trabajo, probablemente hubiéramos tardado una década más en comenzar a hacer las cosas localmente.

Para mí Gus fue una leyenda de la comedia, un creativo como ningún otro, una persona que a todo le encontraba la jiribilla, el papá de mi amigo Tavo, el abuelo incondicional de Javi y el ídolo de mi infancia que cuando me veía, no me saludaba como Rafa, sino Pulka, otro integrante de su familia gamer.

Gus, estamos en contact...

[Rafa García, periodista de videojuegos y tecnología ajeno a W RADIO, nos cedió este texto para su publicación tras el deceso de Gus Rodríguez]

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