Qué es la Cyclospora: síntomas, cómo se transmite y por qué no se define su origen
Las personas se infectan principalmente al consumir agua o alimentos contaminados, especialmente frutas, verduras o hierbas frescas que hayan estado en contacto con materia fecal

FDA y CDC investigan el origen del brote en 2026. Getty Images
Las infecciones por Cyclospora mantienen en alerta a las autoridades sanitarias de Estados Unidos durante julio de 2026. El número de casos ha aumentado de forma importante en varios estados, mientras la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) continúan investigando el origen del brote.
Hasta el momento, no existe un alimento o proveedor confirmado como responsable de las infecciones. Aunque las investigaciones apuntan a productos frescos como lechuga y otras verduras de hoja verde, las autoridades insisten en que todavía no se ha definido el origen del brote, por lo que no hay un retiro nacional de alimentos relacionado con la enfermedad.
¿Qué es Cyclospora y cómo se transmite?
La Cyclospora cayetanensis es un parásito microscópico que provoca una enfermedad intestinal conocida como ciclosporiasis.
Las personas se infectan principalmente al consumir agua o alimentos contaminados, especialmente frutas, verduras o hierbas frescas que hayan estado en contacto con materia fecal humana durante su producción o distribución. A diferencia de otras enfermedades gastrointestinales, la infección no suele transmitirse directamente de una persona a otra, ya que el parásito necesita varios días en el ambiente para volverse infeccioso.
¿Cuáles son los síntomas de la Cyclospora?
Los síntomas suelen aparecer entre dos días y dos semanas después del contagio, aunque lo más común es alrededor de una semana.
Entre los principales síntomas destacan:
- Diarrea abundante y acuosa.
- Dolor abdominal.
- Náuseas.
- Vómito.
- Pérdida del apetito.
- Fatiga intensa.
- Inflamación abdominal.
- Pérdida de peso.
- Fiebre baja en algunos pacientes.
Sin tratamiento, la enfermedad puede durar varias semanas e incluso presentar recaídas. Los adultos mayores, niños pequeños y personas con sistemas inmunológicos debilitados tienen un mayor riesgo de complicaciones por deshidratación.
¿Por qué todavía no se conoce el origen del brote?
Uno de los principales retos para los investigadores es que las personas desarrollan síntomas varios días después de haber consumido el alimento contaminado, lo que dificulta recordar exactamente qué comieron.
Además, muchos productos frescos pasan por diferentes distribuidores y pueden mezclarse antes de llegar a supermercados y restaurantes, complicando el rastreo de la cadena de suministro.
La FDA mantiene abiertas dos investigaciones activas relacionadas con Cyclospora, ambas asociadas a productos aún no identificados, mientras continúa realizando análisis de laboratorio y rastreo de alimentos.
En estados como Michigan, donde se concentra el mayor número de casos, las autoridades investigan si la lechuga podría estar relacionada con parte del brote; sin embargo, no existe evidencia suficiente para confirmar un producto específico.
¿Cómo prevenir una infección por Cyclospora?
Mientras continúan las investigaciones, la FDA y los CDC recomiendan extremar las medidas de higiene alimentaria.
Las principales recomendaciones incluyen:
- Lavar cuidadosamente frutas y verduras antes de consumirlas.
- Mantener una adecuada higiene de manos antes de preparar alimentos.
- Consumir agua potable o previamente desinfectada.
- Buscar atención médica si aparecen síntomas persistentes de diarrea, especialmente después de consumir alimentos frescos.
Hasta este momento, las autoridades sanitarias estadounidenses no han emitido una alerta para evitar un alimento específico, ya que el origen del brote continúa bajo investigación. Tanto la FDA como los CDC han señalado que actualizarán la información conforme existan pruebas suficientes para identificar el producto responsable o emitir nuevas recomendaciones para la población.



