Nacionalidad española por apellidos: ¿pueden los mexicanos con apellidos españoles aplicar?
Muchos mexicanos preguntan si su apellido les da derecho a la nacionalidad española. Aquí te explicamos qué casos sí aplican y cuáles no.

La ley española permite la nacionalidad solo en casos específicos. Getty Images
Tener un apellido español es una pregunta recurrente entre miles de mexicanos que buscan obtener la nacionalidad española, pero la respuesta es clara y conviene decirlo desde el inicio: el apellido, por sí solo, no da derecho automático a la nacionalidad. Sin embargo, sí puede ser el primer indicio para iniciar un trámite, siempre y cuando se cumplan los requisitos que marca la ley en España.
¿Qué dice la ley española?
La legislación española establece que la nacionalidad no se concede por coincidencia de apellidos, sino por vínculo jurídico comprobable. Es decir, lo que importa no es cómo te apellidas, sino de quién desciendes y qué documentos puedes presentar para probarlo.
Existen tres vías principales por las que un mexicano puede acceder a la nacionalidad española:
1. Nacionalidad por descendencia directa
- Este es el caso más común. Aplica si puedes demostrar que eres hijo, nieto —y en algunos casos bisnieto— de un ciudadano español. Aquí es donde el apellido puede ayudar, pero solo como pista inicial.
- Lo indispensable es contar con actas de nacimiento, certificados de matrimonio y documentos oficiales que prueben la línea directa entre el solicitante y el familiar español. Sin papeles, no hay trámite.
2. Ley de Memoria Democrática
- Conocida popularmente como la “ley de nietos”, permite a descendientes de españoles exiliados por la Guerra Civil o la dictadura franquista solicitar la nacionalidad sin necesidad de residir en España.
- Este mecanismo no depende del apellido, sino del contexto histórico del familiar español y de que se pueda acreditar el exilio con documentación oficial.
3. Nacionalidad por residencia
- Si no tienes ascendencia española comprobable, aún existe esta opción. Los mexicanos pueden solicitar la nacionalidad tras dos años de residencia legal y continua en España, un plazo reducido frente a otras nacionalidades.
- Aquí, nuevamente, el apellido no influye: lo que cuenta es el tiempo de estancia, la integración y no tener antecedentes penales.
Entonces, ¿qué apellidos “sí aplican”?
La realidad es que ningún apellido garantiza la nacionalidad. Apellidos comunes como García, Hernández, López o Martínez no otorgan derechos especiales, porque también son frecuentes en México.
Lo que sí puede marcar la diferencia es contar con un familiar español identificable, nacido o registrado en España, sin importar si el apellido es común o poco frecuente.
Recomendación clave
Antes de iniciar cualquier trámite —y sobre todo antes de pagar gestores o intermediarios—, lo más recomendable es investigar el árbol genealógico familiar y consultar directamente con el Consulado de España en México o con un especialista en derecho migratorio.
En resumen: el apellido no abre la puerta, pero una historia familiar bien documentada sí puede hacerlo. Y en estos trámites, la diferencia entre avanzar o quedarse fuera siempre está en los papeles, no en el nombre.



