Relaciones de pareja
Relaciones de pareja

¿Un intruso amenaza tu relación?

Mario Guerra, el rockstar del amor, habla de todas aquellas "amistades" que debes alejar de tu pareja

Hay cosas que nos pueden gustar y que en las cantidades y momentos adecuados nos pueden hacer mucho bien, como los amigos o la familia por ejemplo.

Pero cuando algo deja de ser bueno, entonces debe evaluarse su presencia en algunas áreas de nuestra vida. Tales son algunas personas que, por diferentes razones, pueden transformarse en intrusos en una relación de pareja.

En general suelen actuar de buena voluntad, pero a veces su intervención no resulta tan inocente.

¿Qué es un intruso en tu relación?

  • Amigos, familia, compañeros de trabajo y hasta conocidos que deliberada, y a veces hasta descaradamente, buscan interferir de manera negativa en tu relación para crear conflicto o ruptura.
  • Personas que intervienen, opinan y hasta influyen en tu relación sin que tú les hayas pedido consejo.
  • El que alguien nos cuente algo no nos obliga a dar un consejo.
  • Personas a las que, habiéndoles tú pedido consejo, se atreven a dártelo sin tener conocimientos acerca del tema de que se trate.
  • Siempre se puede agradecer la confianza, ser empático con la situación, pero reconocer que no se tiene la certeza de cuál puede ser la mejor forma de actuar en esa circunstancia.

¿Qué tipos de intrusos encontramos?

Los de buena fe, pero poco seso.

  • Te quieren, quieren verte bien, pero de ahí a que sepan lo que realmente debes hacer o que te ayuden a encontrar alternativas sensatas, hay un abismo.
  • Personas que te aconsejan sin más conocimiento o experiencia de la vida que la que tú mismo tienes.
  • A veces hasta quieren hacerla de cupido para que se reconcilien, sin importar mucho si eso es bueno para ambos.
  • Especialmente si te ven arrastrando la cobija por tu pareja

Los sabelotodo

  • Son los que creen saber todos los secretos de la vida.
  • Suelen dar recetas simplistas a problemas complejos.

Sus frases favoritas son:

  • “Está bien fácil tu caso mira...”
  • “Lo que tú deberías hacer es...”
  • “Sufres porque quieres; eres bien tonta”

Debería al menos ser alguien que tenga un coeficiente de inteligencia para las relaciones mejor que el tuyo.

Los metiches profesionales

  • Estos quieren que les cuentes todo nomás para enterarse y regar el chisme con todos los conocidos.
  • No gana nada en realidad; pero el conflicto los llama.
  • Son muy preguntones, eso sí, y encontrar hasta el último detalle es lo que realmente están buscando.
  • No te ofrecen mucha ayuda, sólo te soban la espaldita. Lo que quieren es enterarse de las últimas noticias, no que las noticias se les acaben.

Los maquiavélicos

  • Los que algo quieren.
  • Esto se da con personas que tienen un interés hacia ti o hacia tu pareja actual o que están contra su felicidad.
  • Hacen lo posible porque la cosa truene para luego ser ellos quienes corran a rescatar al que les interesa.
  • Igual que el “metiche profesional”, puede estar en contacto con ambos, pero acá ya con intenciones más negras

A los que les gusta armar conflicto

  • Hay personas que juegan de dobles agentes. Te piden que les cuentes, te dan el avión, y luego van con tu pareja a lo mismo. Después, con la información de ambos bandos, arman intrigas y empeoran las cosas sólo por pura diversión.

¿Entonces qué tipo de ayuda necesitamos?

Amigos y personas que sean “pro-relaciones” y no “pro-rupturas”.

Pro relaciones

Suelen buscar una solución viable y adecuada para salvar una relación, cuando eso es posible.

“¿Y si van a tomar terapia?”

Pro rupturas

Personas que piensan que aplican el dicho de que “muerto el perro, se acabó la rabia”, así que el abandono de los problemas es su manera de solucionarlos.

“Ya mándalo a la fregada”.

Amigos y personas más objetivos y menos “fans” tuyos.

Los objetivos

Asumen que un problema de pareja es de dos

“Pues yo creo que los dos han contribuido a que las cosas no estén tan bien. Vuelven y truenan y no cambian nada en realidad...”.

Tus fans

Te dan por tu lado sin importar qué hagas. El otro es el satánico, por supuesto.

“Tú vales 1000 amigui; no tienes porque aguantar nada de eso”.

“Mañana te consigues a alguien mejor”.

Necesitas alguien que:

  • Te escuche, no que te aconseje.
  • Sea empático, no te regañe ni te eche puras porras.
  • Colabore, más que con sus consejos, con su actuar, en tu proceso de aprendizaje de:
  • Poner límites sanos, Comunicación honesta, Mantener un compromiso, Ser leal.

Cuidado con lo que buscas cuando pides consejo

Antes de acercarte a alguien querido para pedirle consejo sobre tus problemas de relación, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Realmente buscas consejo o quieres que estén de tu lado porque tú eres la víctima?
  • ¿Buscas más a quien sabes que siempre está de acuerdo contigo y evitas a quien te dice cosas que no te gustan?
  • ¿Esa persona suele hablar bien de las relaciones de pareja o siempre anda diciendo que son complicadisimas, que son un relajo o su propia vida es un caos en ese departamento?
  • ¿Cuando habla lo hace de forma negativa de algún sexo? Por ejemplo, “las mujeres están locas” o “todos los hombres son unos cerdos”.
  • ¿Esta persona respeta tus puntos de vista y confía en que tú podrás resolver, quizá con un poco de ayuda, ese problema?
  • ¿Esta persona critica o juzga a tu pareja? ¿A la luz del problema te revela cosas de él o ella que nunca te había dicho?
  • ¿Cuando estás enojado/a con tu pareja, y hablas mal de ella con este amigo/a, trata de empatizar contigo, busca calmarte o le echa más leña al fuego?
  • ¿Puedes confiar en la discreción de esa persona?
  • ¿Las experiencias pasadas de esta persona son una buena referencia para poder aconsejarte o canalizarte de manera adecuada?

No pueden estar todos mal (tus puntos ciegos)

El cariño que le tienes a un amigo o familiar no es garantía que lo que te dice sea de buena fe o sea lo adecuado para hacer, pero también es verdad que tenemos muchos puntos ciegos en nuestro actuar, especialmente cuando se trata de temas del amor.

Si muchas opiniones coinciden sobre lo mismo (por ejemplo que tu pareja es agresiva contigo, que no te respeta o que no te ven feliz en esa relación), habría que tomar esas opiniones y evaluarlas, porque algo de eso puede ser verdad.

¿Y si fuera tu pareja el problema en realidad?

Hay ciertas señales que pueden indicar que quizá tu pareja es la que esté tratando de ponerte contra los que te quieren y no al revés.

  • Trata de alejarte de amigos y familia.
  • No quiere que busques ayuda profesional o si siente que esta va en “su contra” te dice que ya no vayas.
  • Quiere controlar con qué personas te relaciones, a dónde vas, cómo te vistes y hasta con quien conversas.
  • Es una persona celosa y/o impulsiva.
  • Sientes que no puede ser tú mismo/a a su lado por temor a que te deje o a una reacción intensa de su parte.
  • Es cambiante en sus estados de ánimo y nunca sabes de qué humor estará cada vez.

¿Y si ya hay alguien así en tu vida?

Deja de contarle tus problemas de pareja, ponle límites claros y firmes en cuanto a lo que anda contando y de ser necesario incluso habla con tu pareja para ponerle sobre aviso.

En conclusión, es verdad que las relaciones de pareja llevan su dosis de complejidad, al final uno aprende de ellas estando ahí, pero lo mejor sería acudir a fuentes más fiables, objetivas y menos involucradas con alguno de los dos, antes de tomar decisiones radicales.

“Sólo necesito que me escuches, me comprendas y te quedes cerca para compartir contigo la alegría o tristeza de mis decisiones”.

Cargando

Escucha la radio en vivo

Elige una ciudad

Caracol Radio

WRadio México
En vivo

Programación

Último Corte Informativo

Ciudades

Compartir