Bono y Geldof ayudan a editar reportaje especial sobre Africa
El famoso vocalista del grupo U2 y su colega fueron el viernes los editores invitados del segundo diario más importante del Japón, el Asahi Shimbun
Japón, mayo 30, 2008.- Parece que a los rockeros irlandeses Bono y Bob Geldof no les es suficiente estar en las noticias. Ahora, también quieren editarlas. El omnipresente vocalista del grupo U2 y su colega Geldof fueron el viernes los editores invitados del segundo diario más importante del Japón, el Asahi Shimbun, donde ayudaron a organizar una edición especial sobre el tema contra la pobreza más querido para ambos músicos y activistas sociales: Africa. La sección de ocho páginas en torno a la sociedad, la economía y la política en Africa será publicada el sábado y tendrá un alcance que provocaría que cualquier cantante super estelar del rock relamerse los bigotes: una circulación de ocho millones de ejemplares. "Muchas personas en este edificio son cantantes de rock de armario: Ellos se paran frente al espejo y ejecutan guitarras de aire. Bueno, tanto Bob como yo somos periodistas de armario", indicó Bono a los periodistas del Asahi. Bono y Geldof, quienes organizaron los conciertos de Band Aid en 1985 y el Live Aid en el 2005 siempre en favor de causas africanas, se quedaron mucho tiempo en una reunión editorial en el centro de Tokio, donde sugirieron diseños, aconsejaron a los artistas gráficos y eligieron fotografías. En un momento, los dos artistas, reunidos en Japón para asistir a una conferencia en torno a la ayuda para Africa, se sentaron con los editores y presentaron su caso donde señalaban que Japón debería incrementar notablemente su ayuda e inversiones en ese continente. "Es lo único que queda pendiente", señaló Geldof, quien señaló que Africa podría experimentar un mayor crecimiento en el próximo siglo. "Es el único lugar donde aún no está construido, pero ustedes no están allá ¿por qué?", se pregunto. Ciertamente, Japón se ha quedado a la expectativa mientras China ha logrado avances al forjar buenas relaciones con algunas naciones africanas, algunas de ellas muy criticadas, como la venta de armas de Beijing al gobierno sudanés.



