CON MARTHA DEBAYLE
CON MARTHA DEBAYLE

¿Cómo reparar daños en las relaciones?

Estar en una relación significativa implica que tendremos que enfrentar tiempos de conflicto, de DESARMONÍA y DESCONEXIÓN

¿Cómo reparar daños en las relaciones?

Aura Medina De Wit, Psicoterapeuta, instructora de meditación y autora de los libros: “¿Amor o codependencia?”, “Lo que ellos dicen de ellas”, el más reciente “Crea el espacio para el amor”.

  • · Estar en una relación significativa implica que tendremos que enfrentar tiempos de conflicto, de DESARMONÍA y DESCONEXIÓN.
  • · Nadie puede estar siempre de acuerdo y en perfecta armonía siempre.
  • · Nos guste o no, en nuestras relaciones significativas, HABRÁ PROBLEMAS.
  • · Si algo nos gusta a los seres humanos es “tener la razón” y demostrarlo.

 

Basado en el libro From Fantasy Trust to Real Trust. Dr. Krish y Amana Trobe.

  • · Lo que distingue una relación sana de una relación disfuncional no es el hecho que hayan conflictos y desacuerdos, sino la voluntad de tomar responsabilidad por eso en lo que contribuimos en cada conflicto y el compromiso de reparar las desarmonías.

 

Primero que nada, necesitamos reconocer qué parte de nosotros es la que está involucrada en este problema, ¿la parte infantil? ¿La parte consciente?

  • · La parte infantil quiere y espera conseguir eso que quiere y que espera.
  • · Se siente con el derecho total de tenerlo y si no sucede, reaccionará de formas muy infantiles: haciendo berrinches, no hablando, ignorando, haciendo como que no le importa, acusando, juzgando, atacando, etc.
  • · En su cabecita surge la frase: “si de verdad me quieres, tendrías que ….” y este tipo de conducta como nos dicen Krish y Amana en el libro, puede prolongarse por años. Y obviamente cuando esto sucede, las relaciones se van deteriorando.
  • · Una buena relación NO sucede por magia o milagro, una buena relación implica trabajo, siempre trabajo, y entender que, si la queremos manejar desde la parte infantil, esto no resultará bien.

 

Entendamos estas dos partes un poco más profundamente:

  • · Nuestra parte infantil se queda atorada en sentirse que le hicieron daño, sentirse incomprendida, o pensar que la otra persona no “debería” ser o hacer esto o aquello, que “debería actuar/decir ....estamos tomad@s por nuestra parte infantil, empezamos a actuar y pensar como niñ@s.

 

  • · La parte adulta se comporta muy diferente: puede ser emocional, sentirse afectad@ pero se da el tiempo de enfriarse y reflexionar.

 

  • · En el estado infantil somos sumamente emocionales y reactiv@s

 

  • · En el estado consciente somos reflexivos y responsivos.

 

  • · La parte infantil es impaciente e impulsiva. La parte adulta es paciente y considera la situación total. La parte consciente tiene la habilidad de saber contener su frustración y no actuar automáticamente desde el impulso.

 

  • · La parte infantil no se puede comunicar, solo ventila sus emociones.

 

  • · El adulto está listo para escuchar, respetar a la otra persona y buscar formas de comunicarse.

 

En este ritual, buscamos limpiar lo más posible la parte infantil antes de hablar o intentar comunicarnos con la otra persona.

  • · Es importante recordar que somos adultos
  • · No siempre es recomendable compartir lo que sientes o todo el proceso con la persona que te lastimó.
  • · Quizá la persona no está lista para recibirte, no está disponible o simplemente no desea escuchar. O puede que nos dé mucho miedo hablar con la persona.
  • · Pero es importante darnos el espacio para sentir nuestro dolor, nuestra herida en la ausencia de esa persona, en un ambiente seguro y neutral, quizá con un buen amigo, amiga o un psicoterapeuta. Lo importante es sentir y expresar esta energía.
  • · Dejarnos sentir el enojo y luego el dolor nos ayuda a salirnos del rol de la víctima y hacernos responsables de lo que está sucediendo.
  • · Ir profundamente en nosotros y conectarnos con lo que sentimos nos permite tomar esta responsabilidad y reconocer nuestra historia con una mayor perspectiva.
  • · El siguiente proceso que se encuentra con mucho más detalle en el libro mencionado en el inicio, está basado tanto en la enseñanza del Learning Love Institute, como en la escuela de Comunicación no Violente de Marshall Rosenberg.

 

El proceso interno:

1- Determina cual acción o no acción especifica de parte de la otra persona provocó tu enojo, desilusión, dolor o frustración. Si estás con un/a psicoterapeuta trabaja estas emociones, si estás sola, solo, escribe, tanto como necesites, saca todo, deja que salga la emoción o emociones.

2- Pregúntate: “¿Cuál es la expectativa que no está siendo satisfecha en este momento?

RECUERDA: Las expectativas repelen, la vulnerabilidad atrae

3- Ahora pregúntate “¿Cuál es el miedo si no consigo llenar estas expectativas?”

4- Ir más profundo ahora: pregúntate ¿Cuál es la necesidad básica que necesito satisfacer? Y ¡cuidado! No caigas en la creencia que tus necesidades son la responsabilidad de la otra persona. El punto es permitirte conectarte con tus necesidades básicas y validarlas.

Cuando te conectas con tus necesidades y reconoces que NADIE puede ni tiene porque satisfacerlas, reconoces la importancia de responsabilizarte de ellas. La parte de tu vida cuando tuviste derecho de ese tipo de nutrición parental, YA SE FUE. Puedes sentir el dolor, pero reconocer que no es posible regresar en el tiempo y hacer que suceda lo que en su momento no pasó y tampoco puedes hacer que suceda con alguien más. Recuerda, como adultos NO tenemos derecho de esperar que otra persona llene nuestros vacíos, satisfaga nuestras necesidades.

 

EL PROCESO DE REPARACIÓN

1. Puedes iniciar este proceso cuando ya no estás “cargad@” y estás list@ para acercarte a la otra persona con una intención clara de crear amor y conexión. Empieza creando un compromiso contigo de compartir sin culpar, atacar, analizar, acusar, o querer “arreglar” o cambiar a la otra persona. Si aun deseas hacer algo de esto, regresa al proceso interior. Habla con un amigo, amiga de confianza si es necesario, incluso busca apoyo profesional.

 

2. Empieza por decirle a tu pareja: “Me gustaría compartir algo contigo. ¿Tienes el espacio para escuchar? Y si te dice que no, respeta… pídele que te avise cuando sienta que está list@ para escucharte.

 

3. Cuando la otra persona esté list@ para escucharte, di lo siguiente en tus propias palabras:

“Me siento… y me gustaría reconectar contigo y reparar”

“Cuando dijiste, no dijiste, hiciste, no hiciste, me sentí…”

Mantenlo corto y preciso. Sé especific@, no interpretes ni analices. Y por favor evita decir. “Tú me hiciste sentir, o me haces sentir”

4. EL siguiente paso es conectar el sentimiento con una necesidad básica. Y expresa cual es esa necesidad.

5. Lo siguiente, es hacer una petición especifica: asegúrate que no sea una demanda. Puedes conocer la diferencia sintiendo si estás abiert@ a recibir un “No”.

6. Invita a la otra persona a compartir siguiendo esta misma estructura.

 

Ejercicio:

1. Cuando el conflicto surge en mis relaciones íntimas, estoy dispuest@ a ir adentro de mi y realizar el proceso interno descrito en este texto?

¿Estoy dispuest@ a acercarme a mi pareja después de mi proceso interno y reparar el conflicto?

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