Hidratarse también tiene reglas: los errores más comunes que debes evitar durante una ola de calor
Beber agua parece una acción sencilla, pero durante una ola de calor cometer algunos errores al hidratarse puede aumentar el riesgo de deshidratación, agotamiento o incluso un golpe de calor. Conocer las fallas más frecuentes ayuda a proteger la salud en días de temperaturas extremas

Mx - Ola de calor. / the_burtons
Cuando el calor exige más que un vaso de agua
Las olas de calor se han vuelto cada vez más intensas y frecuentes, convirtiéndose en uno de los fenómenos meteorológicos que más afectan la salud. En estos días, el cuerpo trabaja constantemente para mantener una temperatura estable a través del sudor, un proceso que provoca una pérdida importante de agua y minerales esenciales. Sin embargo, muchas personas creen que basta con beber un poco de agua cuando sienten sed, sin saber que esa sensación suele aparecer cuando el organismo ya ha comenzado a deshidratarse.
Mantener una hidratación adecuada no solo ayuda a regular la temperatura corporal, sino que también favorece el funcionamiento del corazón, los músculos y el cerebro, además de prevenir complicaciones derivadas del calor extremo.
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Esperar a tener sed, el error más frecuente
Uno de los errores más comunes consiste en esperar a sentir sed para beber líquidos. Aunque la sed es una señal natural del cuerpo, aparece cuando ya existe un cierto grado de deshidratación.
Durante una ola de calor, los especialistas recomiendan consumir agua de forma constante a lo largo del día, especialmente si se permanece al aire libre, se realiza actividad física o se pertenece a grupos vulnerables como niños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas.
También es importante incrementar la ingesta de líquidos aunque no se tenga la sensación de necesitarlos, ya que las altas temperaturas aceleran la pérdida de agua mediante el sudor.

Mx - Hidratarse bien. / Kseniya Ovchinnikova
Pensar que cualquier bebida hidrata
Otro error habitual es sustituir el agua por refrescos, bebidas energéticas, alcohol o grandes cantidades de café.
Las bebidas con alto contenido de azúcar pueden dificultar una hidratación eficiente, mientras que el alcohol favorece la pérdida de líquidos y aumenta el riesgo de deshidratación. En el caso de las bebidas con cafeína, un consumo moderado no suele representar un problema para la mayoría de las personas, pero no deben convertirse en la principal fuente de hidratación.
Cuando el calor es intenso o se realiza ejercicio prolongado, las bebidas con electrolitos pueden ser útiles para reponer minerales perdidos, aunque en la mayoría de las actividades cotidianas el agua sigue siendo la mejor opción.
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Beber demasiada agua también puede ser un problema
Aunque la deshidratación representa el riesgo más conocido, consumir cantidades excesivas de agua en poco tiempo también puede generar complicaciones.
Una sobrehidratación extrema puede diluir los niveles de sodio en la sangre, provocando una condición conocida como hiponatremia. Aunque es poco frecuente, puede ocasionar síntomas como náuseas, dolor de cabeza, confusión e incluso requerir atención médica.
Lo recomendable es distribuir el consumo de líquidos durante todo el día, evitando beber grandes cantidades de una sola vez.

Mx - Verano. / MementoJpeg
La alimentación también ayuda a hidratar
Muchas personas olvidan que la hidratación no depende únicamente del agua que se bebe. Frutas y verduras como sandía, melón, pepino, naranja, piña, lechuga y jitomate contienen un alto porcentaje de agua que contribuye a mantener el equilibrio de líquidos en el organismo.
Asimismo, es conveniente evitar comidas muy saladas o excesivamente condimentadas durante los días más calurosos, ya que pueden aumentar la sensación de sed y favorecer la pérdida de agua.
En una temporada marcada por temperaturas récord, adoptar hábitos sencillos como beber agua con regularidad, elegir bebidas adecuadas y complementar la hidratación con alimentos frescos puede marcar la diferencia entre disfrutar el verano o enfrentar las consecuencias de una deshidratación. El calor extremo exige atención, y cuidar la hidratación sigue siendo una de las medidas más efectivas para proteger la salud.



