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¿Cada vez te sientes más viejo? Estos malos hábitos en tu postura están apagando tu vida poco a poco

Especialistas señalan que la pantalla debe colocarse a la altura de los ojos para evitar flexionar constantemente el cuello

Los hábitos que afectan tu columna, reducen tu energía y empeoran con el paso del tiempo. Getty images

Los hábitos que afectan tu columna, reducen tu energía y empeoran con el paso del tiempo. Getty images

¿Te levantas con dolor de espalda, cuello rígido o una sensación constante de cansancio, aunque hayas dormido bien? Muchas personas atribuyen estas molestias al paso de los años, pero especialistas en salud advierten que, en muchos casos, el problema está relacionado con la mala postura y los hábitos que repetimos todos los días.

Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos en rehabilitación coinciden en que el sedentarismo, el exceso de tiempo frente a pantallas y una postura inadecuada pueden favorecer dolores musculares, disminuir la movilidad y afectar la calidad de vida. Aunque una mala postura no acelera literalmente el envejecimiento, sí puede hacer que el cuerpo se sienta menos ágil, más rígido y con menor energía.

Si has notado que subir escaleras, caminar o incluso permanecer sentado durante varias horas resulta cada vez más incómodo, quizá sea momento de revisar algunos hábitos cotidianos.

Encorvar la espalda frente al celular o la computadora

Uno de los errores más frecuentes es mantener la cabeza inclinada hacia adelante durante largos periodos mientras se utiliza el teléfono celular o la computadora. Esta posición aumenta la carga sobre la columna cervical y favorece la aparición de dolor en cuello, hombros y espalda.

Especialistas señalan que la pantalla debe colocarse a la altura de los ojos para evitar flexionar constantemente el cuello. También se recomienda mantener los hombros relajados y apoyar completamente la espalda en el respaldo de la silla.

Trabajar durante horas sin modificar la posición puede generar rigidez muscular y fatiga, incluso en personas jóvenes.

Permanecer sentado durante muchas horas sin levantarte

Pasar más de ocho horas sentado se ha convertido en una rutina para millones de personas. Sin embargo, este hábito está asociado con menor movilidad, debilitamiento muscular y molestias en la zona lumbar.

La OMS recomienda que los adultos reduzcan el tiempo sedentario y realicen actividad física de manera regular. Si trabajas en una oficina o desde casa, procura levantarte al menos cada 30 o 60 minutos para caminar unos minutos, estirar las piernas y mover los hombros.

Pequeñas pausas activas pueden mejorar la circulación, disminuir la tensión muscular y favorecer una mejor postura durante el resto del día.

Dormir en una posición que no favorece a la columna

La postura durante el descanso también influye en la salud musculoesquelética.

Dormir boca abajo puede aumentar la tensión en el cuello y la espalda debido a la rotación constante de la cabeza. En cambio, muchos especialistas recomiendan dormir de lado con una almohada que mantenga alineada la cabeza con la columna o boca arriba con un soporte adecuado para el cuello.

Además, utilizar un colchón demasiado viejo o deformado puede provocar molestias al despertar y contribuir a una mala alineación corporal.

Ignorar las señales que envía tu cuerpo

Es común pensar que un dolor de espalda desaparecerá por sí solo. Sin embargo, cuando las molestias son frecuentes o limitan las actividades diarias, es recomendable buscar valoración médica.

Dolor persistente, hormigueo en brazos o piernas, pérdida de fuerza o molestias intensas después de una caída son señales que requieren atención profesional.

La automedicación o el uso indiscriminado de fajas y correctores posturales no sustituyen un diagnóstico ni un tratamiento personalizado.

¿Cómo mejorar la postura y sentirte con más energía?

Adoptar mejores hábitos puede marcar una diferencia importante en la salud a largo plazo. Algunas recomendaciones respaldadas por especialistas incluyen:

  • Mantener la espalda recta y los hombros relajados al sentarse.
  • Colocar el monitor de la computadora a la altura de los ojos.
  • Evitar sostener el teléfono entre el hombro y la oreja.
  • Fortalecer los músculos del abdomen y la espalda mediante ejercicio regular.
  • Caminar al menos 30 minutos al día, siempre que tu condición de salud lo permita.
  • Realizar ejercicios de estiramiento antes y después de permanecer mucho tiempo sentado.
  • Mantener un peso saludable para disminuir la carga sobre las articulaciones.

También es importante dormir entre siete y nueve horas por noche, mantenerse hidratado y seguir una alimentación equilibrada, ya que estos factores contribuyen al buen funcionamiento del sistema musculoesquelético.

Sentirse “más viejo” no siempre es consecuencia de la edad. En muchos casos, pequeños cambios en la postura y en la rutina diaria ayudan a reducir molestias, mejorar la movilidad y recuperar parte de la energía perdida. Si el dolor es constante o empeora con el tiempo, lo más recomendable es acudir con un médico especialista o un fisioterapeuta para recibir una evaluación adecuada y un tratamiento basado en las necesidades de cada persona.

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