Alerta sanitaria en Asia: confirman nuevo virus de murciélagos que imita la mortalidad del Nipah
El nuevo virus mostró capacidad de infectar células humanas en laboratorio, lo que sugiere un potencial de adaptación

Un nuevo virus hallado en murciélagos de Asia genera alerta por su similitud con Nipah. Getty Images
Autoridades sanitarias de Asia investigan la detección de un nuevo virus hallado en murciélagos que presenta similitudes con el virus Nipah, uno de los patógenos zoonóticos más letales conocidos. El hallazgo encendió alertas científicas debido a su alta tasa de mortalidad en animales de laboratorio, aunque los expertos subrayan que no existe contagio humano confirmado.
Investigadores explican que los murciélagos son reservorios naturales de virus peligrosos, capaces de portar patógenos sin desarrollar síntomas. Organismos como la Organización Mundial de la Salud señalan que la detección temprana permite anticiparse a riesgos potenciales y evitar brotes descontrolados.
¿Qué es este virus y por qué preocupa a los científicos?
De acuerdo con los primeros estudios, el virus pertenece a la misma familia que el Virus Nipah, conocido por causar infecciones respiratorias y neurológicas graves. En brotes previos de Nipah, la mortalidad humana ha superado el 40%, lo que explica la preocupación de la comunidad científica.
El nuevo virus mostró capacidad de infectar células humanas en laboratorio, lo que sugiere un potencial de adaptación, aunque todavía no puede transmitirse entre personas.
¿Cómo podría contagiarse la humanidad y es un riesgo real?
Expertos en epidemiología aclaran que el contagio humano, de ocurrir, podría darse por:
- Contacto directo con murciélagos infectados
- Exposición a fluidos o secreciones
- Animales intermediarios, como ganado o fauna silvestre
Sin embargo, la Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades enfatiza que no hay evidencia de transmisión comunitaria, condición indispensable para una epidemia global.
El consenso científico es claro: no hay una amenaza inmediata para el mundo. La alerta busca reforzar la vigilancia, no generar pánico. La experiencia con virus emergentes demuestra que la ciencia gana tiempo cuando detecta riesgos antes de que crucen la barrera humana.



