A los 40 el cuerpo pasa factura
Metabolismo, estrés y salud hormonal

Cambios del cuerpo después de los 40. FREEPIK.
En el programa de "Martha Debayle en W" la nutrióloga, Bea Boullosa enfatizó que: a los 40 el cuerpo no se vuelve traicionero, se vuelve honesto. Todo lo que antes parecía no tener consecuencias empieza a sentirse.
Durante los 20 y 30, el cuerpo compensa desvelos, estrés, mala alimentación y falta de pausas. Pero la biología acumula. Y alrededor de los 40 llega el corte de caja: baja el metabolismo, se pierde masa muscular, las hormonas se ajustan y el estrés acumulado se manifiesta como inflamación, cansancio y aumento de peso.
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Cambia tus hábitos ¡Ya!
Uno de los mayores errores es seguir comiendo y entrenando “como antes”. A esta edad, perder músculo apaga el metabolismo. Por eso, el entrenamiento de fuerza deja de ser estético y se vuelve una estrategia de salud.
El estrés crónico también cobra factura. El cortisol elevado de forma constante inflama, altera el intestino y bloquea la pérdida de grasa. No se compensa con dieta, ni suplementos. Dormir mal, además, desregula hormonas del hambre y acelera el desgaste metabólico.
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Otro gran mensaje fue dejar de usar la comida como parche del agotamiento. A los 40, comer bien, no es control ni castigo es supervivencia. Proteína suficiente, horarios estables y alimentos reales ayudan a que el cuerpo vuelva a confiar.
Esperar síntomas ya no es opción. Escuchar al cuerpo cuando susurra permite corregir antes de que este grite, así que no dejes de cuidarte.



