Brasil ya está en octavos aunque sigue sin convencer
La selección brasileña de futbol logró su calificación a la siguiente fase del Mundial de Alemania tras vencer 2-0 a su similar de Australia.
Munich, Alemania, junio 18, 2006.- La selección brasileña de fútbol venció este domingo a Australia por 2-0, con lo que logró el pase a octavos de final en la Copa del Mundo, aunque volvió a presentar un rendimiento por debajo de las expectativas creadas por su condición de campeón vigente.
El primer gol en la victoria brasileña fue anotada por el 'Emperador' Adriano a los 49, quien recibió un pase 'azucarado' de Ronaldo y fusiló al arquero australiano con disparo cruzado. Fred amplió a los 90 al aprovechar el rebote de la pelota en el poste luego de un disparo de Robinho.
Con este resultado, Brasil lidera la llave con seis puntos, por delante de Australia, con tres, y ya no puede ser alcanzado por Croacia y Japón, que tienen uno cada uno, tras el empate (0-0) entre ambos registrado este sábado en Nuremberg, por lo que ya está en octavos.
De esta forma, el último duelo, contra Japón, el 22 de junio en Dortmund, será de trámite para los brasileños.
Este domingo, en un Allianz Arena completamente repleto, Australia comenzó el partido exactamente como los brasileños lo habían previsto, buscando imponer su fútbol recio y de fuerza física, y los pentacampeones del mundo buscaron aplicar su mejor argumento: el toque de primera, corto y en velocidad.
Sin embargo, Australia también se colocó de forma inteligente, poblando el mediocampo con cinco hombres para dejar apenas tres zagueros haciéndose cargo de Adriano y Ronaldo.
Con apenas Zé Roberto y Emerson en el sector central, Brasil se encontró en inferioridad numérica en esa zona de la cancha, y la salida fue hacer que Kaká y Ronaldinho actúen retrasados en el terreno, y por lo tanto lejos de los dos hombres de ataque.
Al minuto 24, Brasil consiguió perforar la defensa australiana con una secuencia de pases cortos entre Ronaldinho y Kaká, pero cuando tuvo condiciones de definir el astro del FC Barcelona pisó la pelota y cayó al piso.
A diferencia del partido de estreno ante Croacia, esta vez Brasil contó con un Ronaldo más dispuesto, pidiendo constantemente el balón, aunque le faltó la proximidad de un compañero para definir.
Con Australia protegida por una verdadera muralla de nueve hombres, a Brasil no le quedó otra salida que hacer circular el balón pacientemente en busca de los espacios.
En el inicio del segundo tiempo, la paciencia brasileña tuvo su recompensa. En el minuto 49 Ronaldinho se escapó por la izquierda y tocó el balón para Ronaldo. El goleador amagó frente a la defensa y pasó la pelota a Adriano, que con la pierna izquierda literalmente fusiló a Mark Schwarzer.
Ya en desventaja, Australia quitó del terreno a Tim Cahill y lanzó a Harry Kewell, en busca de dar más velocidad a los contragolpes, pero con ello comenzó a crear los espacios que los brasileños precisaban para imponer su mejor trato del balón.
Ya en busca casi desesperada del empate, Australia puso otro atacante neto, John Aloisi, pero Brasil lanzó un mediocampista de contención, Gilberto Silva (por Emerson), y al escurridizo Robinho en el lugar de Ronaldo.
A pesar de jugar a pecho abierto ante Brasil, Australia tuvo sus oportunidades, y Mark Viduka tuvo una inmejorable chance de empatar a los 86, al tocar por encima de Dida, pero el balón salió demasiado alto.
Pero Australia dejó espacios y Brasil no perdonó. A los 90, Fred habilitó a Robinho y el disparo de éste se estrelló en el poste. El mismo Fred, quien minutos antes había substituido a Adriano, aprovechó el rebote en la madera y envió a la red para el 2-0.
El sábado, el entrenador Carlos Alberto Parreira había comparado el duelo ante Australia a una lucha entre un oso y un cocodrilo, porque sería vencedor el que luchara mejor en su ambiente. El domingo, Brasil fue un oso que derrotó al cocodrilo llevando la lucha a la tierra firme.



