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  • 12 JUL 2024, Actualizado 19:37

Etiqueta en el Salón de Belleza

Te damos las reglas de etiquetas que harán que tus días en el salón sean mucho más fáciles

Etiqueta en el Salón de Belleza

Etiqueta en el Salón de Belleza

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Aquí las reglas de etiquetas que harán que tus días en el salón sean mucho más fáciles

CASO 1: Giorgio cortó con su novio. Te despunta el cabello en la única hora que tenías libre para descansar de todo y despejar tu mente. Al ritmo de cada tijeretazo sale de suboca una pregunta que te sientes obligada/o a responder: ¿Será que hay otro? ¿Será que subí de peso? ¡¿Será que el universo así lo quiso?!

PROBLEMA: No quieres platicar

Puede que te encante platicarle a tu manicurista o peinadora tus problemas (para muchas es terapéutico), ¿pero qué pasa cuando no quieres hablar?, el salón para muchas es un momento para relajarse y estar en silencio. Solución: Lo único que tienes que hacer es ser directa (algo que nos cuesta trabajo) pero muy cortés al mismo tiempo. Dile claramente que hoy tienes ganas de leer, relajarte y estar en silencio porque estás cansada

OJO: Aplica al revés

Lo que no habías pensado es que lo más seguro es que él o ella tampoco quieren platicar. El staff en salones de belleza trata con gente desde las 9:00 de la mañana hasta las 7.00 de la noche y también se hartan aunque no parezca

CASO 2: La miras a los ojos, le dices que no es ella, que eres tú. Que agradeces todo el tiempo… pero es momento de que te vayas

PROBLEMA:  Quieres cambiar de estilista

Muchas mujeres sienten que el cambiar de estilista es como serle infieles a sus esposos. Querer probar con alguien más que te corte el pelo o que te haga el color no es ningún pecado

Solución: Tu dinero y tiempo valen. Es más importante que tú estés contenta con los resultados a que salgas de mal humor porque no te gusta cómo quedaste. Muchas veces el estilista puede que no haya hecho lo que tú querías por falta de comunicación. Pero si ya llevas 4 veces seguidas y no te gusta, ¡es momento de cambiar!

PROBLEMA Quieres probar con otro estilista del mismo salón

Este es de los sentimientos más angustiantes porque te da pena, quizá le tienes cariño y no quieres lastimar los sentimientos de la persona que te corta el pelo. Pero has notado que el que corta a dos sillas de ti, lo está haciendo increíble y ¡quieres probar!

Solución: No te hagas la que no lo viste ni lo dejes de saludar. Al contrario, di hola y coméntale que vas a probar con otra persona. Sí, se siente horrible, pero no puedes sacrificar las ganas de probar algo nuevo que igual y se te ve increíble por hacer sentir mal a otro. Y por cierto, no se te ocurra hablar mal de tu estilista anterior con el nuevo

CASO 3: El fleco con raíz morada es lo de hoy. Increíble que seas tan obtuso/a como para no aceptar el consejo de quien sabe

PROBLEMA: El estilista es insoportable

El “divismo” es algo muy común. Muchos estilistas creen que son verdaderos artistas y que tú no tienes ni voz ni voto. Se comportan como si todas tus ideas estuvieran mal y no supieras nada de moda y tendencias

Claro que puedes escuchar una opinión y abrirte a una nueva idea. Pero a veces no queremos probar esa nueva sugerencia y al parecer el estilista o colorista está hasta haciendo las cosas de mal modo porque no estás de acuerdo con él

Solución: Párate y vete. Suena rudo, pero a veces es necesario mandar el mensaje al salón y al estilista de que eres una clienta no dispuesta a recibir trato abusivo. Es tu dinero, tu tiempo y no tienes porqué tolerar que nadie de hable de manera condescendiente ni de manera indirecta se burle de lo que a ti te gusta. 

CASO 4: Te ves en el espejo. Dices gracias. Le lanzas una sonrisa apretada, pagas y te vas. Corres a tu casa con el único objetivo de llegar a deshacerte el chongo alto y los caireles en las patillas

PROBLEMA: Odiaste el peinado

Da miedo decirlo porque hay mucha peinadora insoportable que no tolera que le digas que algo le quedó mal o que no te gustó o piensas que es hipersensible y la vas a matar de dolor

Solución: Recuerda que tu eres la clienta y tu dinero es lo que hace que el salón gane dinero. A fin de cuentas, el salón quiere que tú estés contenta para que regreses. Tan fácil cómo “No me gustan las ondas tan marcadas, ¿me las puedes hacer más naturales?”. Hazle saber lo que no te gusta. Sin comunicación difícilmente lograrás obtener lo que quieres

OJO: Sé amable

Cuantas veces no has estado en salones en donde llegan clientas insoportables que gritan y tratan mal al staff. Eso habla de inseguridad y prepotencia. Piensa que al igual que tú, tienen problemas, cosas que las estresan y están haciendo su trabajo para ganarse la vida, (como todos). Tolerancia es la mejor política a la hora de interactuar con el mundo… y en el salón también aplica

 CASO 5: “¿Va a querer ampolleta?”

PROBLEMA: Quieren que compres los 5 productos que usaron para peinarteTe da pena decir que no quieres llevarte la ampolleta, el shampoo, la mascarilla, el spray y el gel. Los salones de belleza ganan dinero de estos productos, es una de las grandes fuentes de ingreso. No hay nada de malo en eso, parte de su trabajo es tratar de vender el producto.

Solución: La persona no va a pensar nada malo de ti porque está totalmente acostumbrada a que les digan no. Una buena salida es decir: “En este momento tengo muchos productos en mi casa que quiero acabar de usar. Después consideraré si compro esto, pero gracias de todos modos”. Pones fin a la conversación y cierras las puertas a la insistencia

CASO 6: Naces. Creces. Vas al salón. Amas tu corte-tinte-peinado. Pasas a la caja. Mueres

PROBLEMA Te da pena preguntar las tarifas

Muchos salones no ponen los precios en un lugar visible. Es muy común que por no preguntar, te pasen una cuenta que en lugar de que salgas del salón de buenas, salgas con el sentimiento de que te va a dar un infarto

Solución: Si es la primera vez que vas, pregunta antes cuánto cuesta el servicio que te interesa. Un gran tip es hablar antes por teléfono y preguntar sus tarifas. Esto hará que te sientas cómoda de saber si realmente quieres pagarlo

PROBLEMA Propinas

Se supone que esto lo debemos de saber de entrada, pero ¿cómo, si nadie nos lo ha dicho? La propina es algo que debes de dar porque las personas que trabajan en los salones ganan sueldos base y de lo que realmente generan su ingreso es de las propinas.

Solución: La próxima vez que vayas al salón, da entre 10 y 15% a la persona que te cortó el pelo. Sí te sientes cómoda dando más porque te encantó el servicio, ¡hazlo!

PROBLEMA ¿Le pagas a la que te lavó el pelo?

Es otra incógnita de las visitas al salón. No sabes si darle a la que te dio la bata o te lavó el pelo. La respuesta es sí, son personas que trabajan por sueldo base y su ganancia viene de las propinas. Aunque sea sencillo lo que hacen, es un servicio

Solución: 5% de lo que te va a costar el corte o tinte es un buen porcentaje. Piensa que cuando te hacen tinte (que siempre cuesta más que un corte) te lo lavan varias veces y es más trabajo

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