El Mundial 2026 es más que futbol, es unión y colectividad atravesando fronteras en tres naciones distintas
26 mexicanos trajeron ilusión, alegría y esperanza a un país que ha derramado sangre por años debido a las grandes potencias, y por eso, es histórico

Mundial 2026, lo que une a los y las aficionadas al futbol
El Mundial 2026 es una fiesta deportiva única en su tipo. Para empezar, es importante mencionar que es el primer torneo que se hace en tres países distintos al mismo tiempo.
Esto ha provocado que no solo aficionados, sino las mismas empresas que manejan el futbol internacional tengan que estar viajando día y noche para dar su mejor espectáculo. Los países participantes, han brindado su mejor actuación, sin embargo, como en cada torneo, unos ganan y otros pierden, pero lo que no cambia es la unión de sus aficionados y aficionadas, quienes no pierden la esperanza en el último minuto a pesar de lo que sucede en el mundo, así que te contamos un poco más del por qué el futbol en este Mundial 2026 es más que un simple juego.
El Mundial 2026 es político por su contexto
El futbol es el deporte por excelencia de muchos países. Éste demuestra cómo dentro de un estadio se pueden olvidar hasta las clases sociales por un mismo gusto, por un equipo e incluso, por un jugador.
El contexto actual del mundo es un tanto caótico pues, es importante recordar que todo lo que sucede no es ajeno a lo político. Muchas veces se habla de que el futbol no debe mezclarse con lo que sucede afuera sin embargo, se debe tomar en cuenta que hasta un partido de futbol está atravesado por su contexto.

Mx - Afición de México en la CDMX en el Mundial 2026
El futbol como espectáculo puede tener mucha influencia en miles de generaciones que van como fans del mismo, es por eso que, si un jugador se pronuncia a favor o en contra de cierta situación, niños, niñas, adolescentes, jóvenes y hasta adultos, pueden generar cierta afinidad con la estrella. Por ende, si alguien que forma parte del deporte alza la voz, necesita conectar con la audiencia. Y tal es el caso en el Mundial 2026.
Estados Unidos atraviesa un proceso bastante oscuro dentro de su nación, pues el gobierno de Donald Trump ha empeorado para cierta población en situación de vulnerabilidad y genera guerras que hacen que sus propios aficionados, tengan miedo de ser arrestados al vivir un partido de futbol; Canadá comienza a sentir la tensión de su país fronterizo (E.U.A), quienes también atraviesan una crisis migratoria y México, el puente hacia el norte que entre crisis migratoria, violencia contra la mujer y feminicidios, narcotráfico y hasta corrupción, son factores que afectan directamente al ver un espectáculo como el Mundial 2026.
El futbol como efervescencia colectiva y un ritual contemporáneo
Ahora bien, lo anterior es un poco de lo que sucede en el mundo mientras pasa la gran fiesta de futbol, el Mundial 2026.
La sociedad solo puede hacer sentir su influencia si está en acto, y solo lo está si los individuos están reunidos y actúan en común. A través de la acción común, ella toma conciencia de sí y se asienta, pues es ante todo cooperación activa”
— Émile Durkheim
Es decir, la frase anterior da mucho para hablar sobre lo que sucede en los estadios, y sobre todo, en el Estadio Ciudad de México. Este recinto no solo es una cátedra de futbol (como muchos aficionados lo describen) sino que está situado en un lugar que hace que la misma afición se sienta cercana de sus ídolos.
No es de sorprenderse que un estadio de tal magnitud sea el único en el mundo en ser anfitrión tres veces. En donde miles de personas sin importar la clase social, se unen afuera y adentro para celebrar un gol, corean himnos que les representan, se unen en colectividad sin importar el yo, el escudo deja de ser ajeno y concentra memoria, por eso se celebró tanto el pase de México al quinto partido.
La alegría compartida no reside en un solo lugar, esto sucedió a nivel nacional pues, fue tanta la euforia que incluso se registraron ondas sísmicas en distintas regiones de CDMX por un gol de Julián Quiñones que llevó a la Selección Mexicana al quinto partido. Esta fue una noticia que no solo alegró en las calles, se metió en casas de todo tipo, en un gobierno que a pesar de las diferencias con otros, todos y todas celebraron por igual y eso, lo logró un equipo de tan solo 26 jugadores, 26 mexicanos que trajeron ilusión, alegría y esperanza a un país que ha derramado sangre por años debido a las grandes potencias, y por eso, es histórico.




