• 04 JUN 2026, Actualizado 09:23

EN VIVO

¿Cuáles son las selecciones más constantes en Mundiales sin haber sido campeonas?

No levantaron la Copa, pero sí dejaron huella una y otra vez.

Selección de Países Bajos / Soccrates Images

Hablar de las selecciones más constantes en la historia de los Mundiales sin haber sido campeonas obliga a mirar más allá del trofeo. En un torneo donde solo ocho países han logrado ser campeones del mundo, hay un grupo de equipos que, sin tocar la cima, se ha instalado repetidamente en la conversación grande por sus finales, semifinales o presencias profundas.

Cristiano Ronaldo Portugal Qatar 2022 / Francois Nel

Y si se trata de regularidad competitiva sin título, Países Bajos, Croacia y Portugal aparecen como los casos más claros, aunque Suecia, Hungría, Checoslovaquia y hasta México podrían entrar en la plática.

Países Bajos encabeza la lista de los “grandes sin corona”

La selección neerlandesa es, para muchos, la mejor que nunca ha ganado un Mundial. Su expediente pesa muchísimo: tres finales disputadas y tres subcampeonatos, en 1974, 1978 y 2010. Además, quedó instalada en la memoria colectiva por equipos que marcaron época, especialmente la “Naranja Mecánica” de los setenta.

Países Bajos futbol Mundial 2026 / Dean Mouhtaropoulos

Esa mezcla de estilo, prestigio y repetición en la pelea grande la coloca por delante del resto cuando se habla de constancia sin título. No es casualidad que siga siendo mencionada cada cuatro años como una amenaza real aunque todavía no tenga estrella mundialista.

TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR: México hará historia en el Mundial 2026: será el primer país en recibir tres Copas del Mundo

Croacia convirtió pocos Mundiales en un impacto enorme

Si el criterio no es cantidad de participaciones sino rendimiento cada vez que aparece, Croacia merece un lugar altísimo. En su debut mundialista, en 1998, fue tercer lugar; en 2018 llegó hasta la final; y en 2022 volvió al podio con otro tercer puesto.

Croacia en Qatar 2022 / Maja Hitij - FIFA

Es decir, en un periodo relativamente corto construyó una regularidad de élite en rondas finales, algo que muy pocas selecciones pueden presumir sin haber sido campeonas. Croacia no tiene el volumen histórico de Países Bajos, pero sí una capacidad notable para competir por encima de su tamaño y volver a las últimas semanas del torneo.

Portugal también se ganó un lugar entre los candidatos eternos

Otro caso que merece entrar en la conversación es Portugal, una selección que quizá no tiene el peso histórico de Países Bajos en finales, pero que sí se volvió un referente competitivo en la era moderna. Su mejor actuación llegó en 1966, cuando terminó en tercer lugar, pero en las últimas dos décadas logró consolidarse como una presencia constante en fases importantes, con una semifinal en 2006, además de apariciones frecuentes en rondas de eliminación directa.

Cristiano Ronaldo Selección de Portugal / David Fitzgerald

La irrupción de una generación encabezada por Cristiano Ronaldo terminó por reforzar esa percepción: Portugal rara vez llega a un Mundial como simple participante y casi siempre entra al torneo como una selección capaz de incomodar a cualquiera, aunque hasta ahora la Copa del Mundo se le siga resistiendo.

México y Suecia sostienen la idea de constancia desde otro lugar

En un escalón distinto aparecen México y Suecia. El Tri no ha jugado finales, pero sí ha sido una presencia muy constante en la Copa del Mundo y alcanzó los cuartos de final en 1970 y 1986, justamente cuando fue anfitrión.

Selección Mexicana uniforme negro / Jam Media

Suecia, por su parte, fue finalista en 1958 y décadas después volvió a instalarse entre las selecciones fuertes al llegar a semifinales en 1994. Ninguna de las dos ha rozado la copa tantas veces como Países Bajos, pero ambas sostienen una historia mundialista lo bastante sólida como para entrar en esta conversación por su constancia.

Hungría y Checoslovaquia siguen siendo referencia histórica

Y si la memoria se va más atrás, Hungría y Checoslovaquia siguen pesando. Ambas fueron subcampeonas dos veces: Hungría en 1938 y 1954, y Checoslovaquia en 1934 y 1962. Aunque hoy ya no existan como selecciones en el formato con el que jugaron aquellas finales, sus registros siguen vivos dentro de la historia oficial de los Mundiales.

TAMBIÉN TE PODRÍA INTERESAR: Jugadores que podrían brillar en el Mundial 2026: las promesas y revelaciones a seguir

Por eso, cuando la pregunta es qué selecciones han sido más constantes sin ser campeonas, la respuesta no es una sola: Países Bajos lidera, Croacia y Portugal aprietan fuerte, y detrás aparecen casos como, Suecia, Hungría, Checoslovaquia y México todos con un sello distinto.