Impuestos inmobiliarios: SCJN avala cobrar ISR si compras casa 10% debajo del avalúo
En su fallo, la Suprema Corte concluyó que este mecanismo fiscal no viola derechos constitucionales ni implica doble tributación

La SCJN respalda impuesto si inmueble se compra 10% debajo de su valor. Getty Images
Comprar una casa muy por debajo de su valor comercial podría implicar el pago de Impuesto Sobre la Renta (ISR). Así lo confirmó la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en una resolución reciente de marzo de 2026 que respalda las reglas fiscales aplicadas a la compra de bienes inmuebles en México.
El máximo tribunal determinó que cuando el avalúo de una propiedad supera en más de 10% el precio pagado, la diferencia puede considerarse un ingreso para el comprador, por lo que debe pagar ISR sobre ese beneficio económico.
En otras palabras, si una persona adquiere una vivienda a un precio muy inferior al valor de mercado, las autoridades fiscales pueden interpretar que el comprador obtuvo una ganancia patrimonial.
La decisión de la Corte confirma la constitucionalidad de varios artículos de la Ley del Impuesto sobre la Renta, los cuales permiten que esa diferencia entre el precio pagado y el avalúo se trate como ingreso gravable.
¿Cuándo se debe pagar ISR al comprar una casa barata?
La regla se activa cuando existe una diferencia significativa entre el valor del inmueble y el precio real de compra.
De acuerdo con la legislación fiscal vigente, si el avalúo oficial del inmueble resulta más de 10% superior al monto pactado en la operación, el excedente puede considerarse ingreso del comprador.
Esto significa que una persona que adquiere una casa a un precio muy reducido podría estar obligada a pagar ISR sobre esa diferencia.
El objetivo de la norma es evitar prácticas como la subvaluación de propiedades para reducir impuestos o registrar operaciones con precios artificialmente bajos.
Resolución de la SCJN confirma legalidad del cobro
En su fallo, la Suprema Corte concluyó que este mecanismo fiscal no viola derechos constitucionales ni implica doble tributación.
Los ministros consideraron que la diferencia entre el precio de compra y el avalúo representa un incremento real en el patrimonio del comprador, por lo que puede ser gravado conforme a la ley.
La resolución también respalda las facultades de las autoridades fiscales para utilizar avalúos oficiales en operaciones inmobiliarias, con el fin de determinar correctamente el valor de los bienes.
Para especialistas en materia fiscal, el fallo de la Corte refuerza el control sobre las transacciones inmobiliarias y envía un mensaje claro: comprar una propiedad demasiado barata también puede generar impuestos.



