El talento joven en México le pone otra cara al éxito: flexibilidad sobre presencialidad
Las nuevas generaciones impulsan modelos híbridos y el uso de inteligencia ambiental en el trabajo frente a la posible reducción de la jornada laboral

El panorama laboral en México atraviesa una transformación histórica. Mientras en el congreso se debate la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, las generaciones que hoy lideran la fuerza de trabajo, la Generación Z y los Millennials, ya han tomado una decisión: el modelo tradicional de oficina de lunes a viernes ha quedado obsoleto. Para este sector del talento, el valor no reside en calentar una silla, sino en la capacidad de gestionar el tiempo con base en resultados y bienestar personal.
Según el reciente informe “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, realizado por WeWork y PageGroup, existe una brecha generacional evidente en la percepción del espacio físico. Mientras que un 38% de los Baby Boomers todavía se siente cómodo en esquemas totalmente presenciales, apenas el 14% de los jóvenes de la Generación Z comparte esa visión. Esta resistencia al modelo antiguo no es un capricho; es una búsqueda de eficiencia en un mundo cada vez más digitalizado.

¿Qué es lo que realmente busca el talento joven hoy?
Para los profesionales que recién se integran al mercado, las prioridades han dado un giro de 180 grados. Ya no se trata únicamente de escalar posiciones jerárquicas o buscar un título de liderazgo. Informes de consultoras como Deloitte resaltan que el equilibrio entre la vida personal y profesional es el factor determinante para elegir —o abandonar— un empleo.
Esta mentalidad se refleja en una movilidad laboral sin precedentes. Se estima que el 31% de estos trabajadores planea cambiar de empresa en los próximos dos años. ¿El motivo? La búsqueda constante de mejores condiciones de flexibilidad. El trabajador moderno busca espacios que se adapten a la tarea del día: una cafetería para idear, un espacio silencioso para concentrarse o una sala de juntas equipada para colaborar, eliminando los traslados innecesarios que solo consumen tiempo y energía.
¿Cómo están respondiendo las empresas a esta evolución?
Las organizaciones que están ganando la “guerra por el talento” son aquellas que han entendido que la oficina ya no es un destino obligatorio, sino una herramienta estratégica. El concepto de modelo híbrido se ha consolidado como la mayor ventaja competitiva. No se trata de desaparecer los espacios físicos, sino de darles un propósito real que fomente la cultura organizacional y la innovación.
- Flexibilidad operativa: Permite a las empresas ajustar su infraestructura según el crecimiento o necesidades temporales.
- Bienestar del colaborador: Reduce el estrés por traslados y mejora la retención de personal.
- Optimización de recursos: Menos gastos fijos en oficinas subutilizadas y mayor inversión en tecnología.

¿Cuál es el papel de la oficina en el futuro inmediato?
Lejos de morir, la oficina está evolucionando hacia un centro de colaboración inteligente. El uso de la tecnología y entornos diseñados específicamente para la creatividad permite que los equipos se reúnan con un objetivo claro, dejando el trabajo administrativo o individual para realizarse de forma remota.
Al final del día, una vida con menos estrés, mayor autonomía y un entorno de trabajo que se siente como un aliado y no como una imposición. Las empresas que adopten esta visión no solo cumplirán con las futuras regulaciones laborales, sino que construirán equipos más leales y productivos.



