;

Bebidas energéticas ponen en riesgo el corazón de los jóvenes; La Secretaría de Salud alerta por aumento de taquicardias y arritmias

La Secretaría de Salud de la Ciudad de México advirtió que el consumo frecuente de bebidas energéticas está relacionado con un incremento de problemas cardiovasculares en adolescentes y jóvenes. Además de afectar el corazón, estos productos también pueden provocar ansiedad, trastornos del sueño y dependencia a la cafeína

Mx - Bebidas energéticas.

Mx - Bebidas energéticas. / Peter Dazeley

Una costumbre cada vez más común, pero con consecuencias

Lo que para muchos jóvenes representa un impulso para estudiar, hacer ejercicio o mantenerse despiertos durante largas jornadas podría estar convirtiéndose en un problema de salud pública. La Secretaría de Salud de la Ciudad de México (SEDESA) lanzó una advertencia sobre el creciente consumo de bebidas energéticas, al señalar que cada vez es más frecuente detectar casos de taquicardia, hipertensión y arritmias cardíacas relacionados con estos productos.

De acuerdo con la dependencia, las bebidas energéticas no son inofensivas ni sustituyen el descanso o una alimentación adecuada. Por el contrario, contienen altas concentraciones de cafeína, taurina y otros estimulantes que pueden alterar el funcionamiento del sistema cardiovascular, especialmente en adolescentes y adultos jóvenes, cuyo organismo aún se encuentra en desarrollo.

Mx - Aumento de taquicardias y arritmias. (Photo by Bibek Raj Giri/NurPhoto via Getty Images) / NurPhoto

Más allá del cansancio: los riesgos para la salud

Las autoridades sanitarias explican que el consumo frecuente de estas bebidas puede desencadenar un aumento acelerado del ritmo cardíaco, elevación de la presión arterial y alteraciones en el ritmo del corazón que, en algunos casos, requieren atención médica.

Pero los efectos no terminan ahí. También se han relacionado con trastornos del sueño, ansiedad, nerviosismo, dolores de cabeza, dependencia a la cafeína e incluso un mayor riesgo de obesidad y diabetes debido a su elevado contenido de azúcar. En jóvenes, estos efectos pueden impactar tanto el desarrollo físico como el bienestar emocional.

La SEDESA enfatizó que la publicidad suele presentar estas bebidas como aliadas para mejorar la concentración o el rendimiento deportivo; sin embargo, aseguró que estas afirmaciones pueden generar una falsa percepción de seguridad entre los consumidores.

TE PUEDE INTERESAR: Brote de diarrea en Estados Unidos: ¿Qué se sabe, síntomas y por qué preocupa a las autoridades de que pueda llegar a México?

La peligrosa mezcla con alcohol

Uno de los principales focos de preocupación para las autoridades es la combinación de bebidas energéticas con alcohol, una práctica común entre adolescentes y jóvenes en reuniones sociales.

Especialistas advierten que esta mezcla envía señales contradictorias al organismo: mientras el alcohol actúa como depresor del sistema nervioso central, las bebidas energéticas funcionan como estimulantes. El resultado puede ser un incremento del riesgo de arritmias, intoxicación alcohólica, pérdida de conciencia e incluso eventos cardiovasculares graves.

Además, al disminuir la sensación de embriaguez, las bebidas energéticas pueden hacer que las personas consuman mayores cantidades de alcohol sin percibir el nivel real de intoxicación.

Mx - Las bebidas energéticas podrían provocar ansiedad. Photo: Patrick Pleul/dpa (Photo by Patrick Pleul/picture alliance via Getty Images) / picture alliance

Promover hábitos saludables desde la infancia

Ante este panorama, la Secretaría de Salud propuso fortalecer campañas de prevención dirigidas a niños, adolescentes, padres de familia y docentes. Entre las recomendaciones destacan fomentar una adecuada higiene del sueño, mantener horarios regulares de descanso, desayunar diariamente, consumir frutas como fuente natural de energía, beber agua en lugar de bebidas energéticas y realizar actividad física de manera constante.

La dependencia también planteó impulsar programas de nutrición en escuelas y capacitar a maestros y tutores para identificar hábitos de consumo que puedan poner en riesgo la salud de los estudiantes.

Con estas acciones, las autoridades buscan reducir el consumo de bebidas energéticas entre la población joven y evitar que un hábito aparentemente cotidiano termine convirtiéndose en un problema para el corazón y la salud a largo plazo.

TE PUEDE INTERESAR: SEP publica calendario escolar 2026-2027; clases iniciarán el 31 de agosto

El siguiente artículo se está cargando

W Radio México
En vivo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad