Mensajes del jefe fuera de horario podrían volverse ilegales: el Congreso impulsa la ley de desconexión digital en México
El Congreso va contra la cultura de “ponerse la camiseta” y busca frenar a empresas que exigen disponibilidad laboral fuera de horario
Mensajes del jefe fuera de horario podrían volverse ilegales: el Congreso impulsa la ley de desconexión digital en México
En México, la jornada laboral no siempre termina cuando el reloj marca la hora de salida. Durante años, el trabajo ha seguido filtrándose en la vida privada a través del teléfono móvil: un mensaje de WhatsApp a medianoche, un correo urgente en domingo o una llamada inesperada durante las vacaciones. Frente a esa realidad cada vez más extendida, la Cámara de Diputados aprobó una reforma que busca reconocer en la ley el derecho de los trabajadores a la desconexión digital.
El dictamen, avalado por unanimidad en el Congreso, plantea modificar la Ley Federal del Trabajo para establecer que las personas trabajadoras no estarán obligadas a responder mensajes, llamadas o correos laborales fuera de su jornada, incluidos días de descanso, vacaciones o permisos. La reforma contempla la creación del artículo 68 Bis, con el que se pretende garantizar que el tiempo personal no quede subordinado a la disponibilidad permanente frente al teléfono.
Aunque todavía debe pasar por el Senado para convertirse en ley, el avance legislativo refleja una preocupación creciente, la hiperconectividad laboral ha desdibujado las fronteras entre el trabajo y la vida privada.
El celular como extensión involuntaria de la oficina
La expansión del teletrabajo, las plataformas digitales y las aplicaciones de mensajería han transformado la forma de trabajar. En muchos casos, la jornada se prolonga más allá del horario formal, trasladándose al espacio personal y privado.
La reforma pretende cerrar esa zona gris legal. Actualmente, la legislación mexicana solo reconoce el derecho a la desconexión digital para quienes trabajan bajo la modalidad de teletrabajo, una disposición introducida en la reforma laboral de 2021. Sin embargo, para el resto de los trabajadores la obligación de estar disponibles fuera de horario ha quedado, en gran medida, sujeta a la cultura organizacional o a la voluntad de los empleadores.
El nuevo marco busca establecer un principio claro, el trabajo termina cuando concluye la jornada. En términos prácticos, el proyecto señala que las personas trabajadoras tendrán derecho a abstenerse de participar en cualquier comunicación laboral fuera del horario establecido, sin que ello implique sanciones o represalias.
La cultura de “ponerse la camiseta”
Durante años, en muchos entornos laborales se instaló una idea aparentemente incuestionable: una ominosa instrucción disfrazada de amable invitación a seguir trabajando. Responder mensajes a cualquier hora sería, según esa lógica, una prueba de compromiso con el equipo o de responsabilidad profesional.
El problema es que, bajo ese argumento, la disponibilidad permanente se volvió una expectativa tácita. La reforma reconoce precisamente ese fenómeno. En la discusión legislativa se ha señalado que la hiperconectividad laboral está generando estrés, ansiedad y agotamiento, al romper el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
Diversos estudios citados en el debate, como el informe Work in Progress 2024, indican que apenas cuatro de cada diez trabajadores en México logran desconectarse realmente durante sus vacaciones, mientras que cerca de un tercio recibe llamadas o mensajes laborales de forma recurrente incluso durante sus periodos de descanso.
Un derecho laboral en expansión global
El reconocimiento del derecho a la desconexión digital no es exclusivo de México. En los últimos años, países europeos como Francia, España o Portugal han incorporado disposiciones similares en su legislación laboral para limitar la cultura de la disponibilidad permanente.
En México, la propuesta plantea además que las empresas deberán establecer políticas internas que garanticen el respeto a este derecho, adaptadas a la naturaleza de cada actividad laboral. Solo en casos excepcionales o de emergencia podría justificarse una comunicación fuera del horario establecido.
El objetivo de fondo es sencillo pero profundo: recuperar un principio que durante décadas fue obvio y que la tecnología terminó por erosionar. Que el tiempo de descanso sea, realmente, tiempo de descanso.
Lo que falta para que entre en vigor
Aunque la Cámara de Diputados ya aprobó la reforma con más de 400 votos a favor, el proceso legislativo aún no concluye. El proyecto debe ser discutido y aprobado por el Senado; posteriormente, de obtener luz verde, tendría que publicarse en el Diario Oficial de la Federación para entrar en vigor.
De concretarse, México daría un paso importante en la redefinición de la relación entre trabajo y vida personal en la era digital. Un recordatorio jurídico de algo elemental: el teléfono del trabajador no es, ni debería ser, una extensión permanente de la oficina.