El expediente secreto de la DEA: Así operaba el Cártel de Sinaloa desde 2022 bajo el amparo político
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos consolidó un bloque de ocho testigos colaboradores, incluidos los hermanos Joaquín y Ovidio Guzmán López, para fortalecer el proceso penal en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y excolaboradores de su administración.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ya cuenta con ocho potenciales testigos colaboradores dentro del proceso penal iniciado en contra del gobernador con licencia de Sinaloa Rubén Rocha Moya, y de otros exfuncionarios de su administración acusados de colaborar con Los Chapitos.
Dos de ellos ya han trascendido públicamente y han sido confirmados con autoridades estadunidenses por este medio. Se trata de los hermanos Joaquín y Ovidio Guzmán López, quienes han aceptado colaborar con autoridades estadounidenses y negocian actualmente una sentencia reducida.
La información que aportaron de forma inicial estas dos personas ante fiscales del Distrito Sur de Illinois sirvió para que los fiscales de esa jurisdicción en conjunto con los de Nueva York fortalecieran la evidencia presentada ante un gran Jurado y se diera luz verde a la presentación de cargos y el libramiento de las órdenes de arresto contra los implicados.
Peroo además de ellos, los fiscales federales ya cerraron acuerdos con seis personas procesadas dentro del mismo caso criminal de que se desprendió la acusación en contra de Rocha y compañía, los cuales aceptaron todos ellos su culpabilidad y ofrecieron cooperación a cambio de sentencias reducidas.
Su relevancia, de acuerdo con las declaraciones de culpabilidad y expedientes del caso, es que se trata de personas que pueden dar cuenta de la operación logística y financiera de las actividades del Cartel de Sinaloa y de la facción de Los Chapitos, durante el periodo de la administración de Rubén Rocha. Especialmente, algunos de ellos pueden hacer referencia de la producción y tráfico de fentanilo a partir de 2022 hacia los Estados Unidos.
Se trata, además, de una lista de potenciales testigos que podría ir en ascenso, ya que hay otras personas que actualmente se encuentran bajo proceso criminal y que, en su mayoría, reciben el consejo de sus abogados de poder alcanzar un arreglo en lugar de ir a juicio.
Cabe señalar que las personas que han aceptado su culpabilidad se encontraban acusadas de cargos que van desde la conspiración para traficar drogas hasta delitos con armas y lavado de dinero, que como mínimo pueden alcanzar condenas de 20 años de prisión en caso de ir a juicio y ser encontrados culpables.
A continuación, se detalla el perfil criminal de los otros seis procesados qe ya han alcanzado un acuerdo y que serían potenciales testigos en los juicios en contra de Rocha o de los acusados de mayor perfil en el caso:
- Silvano Francisco Mariano (alias “Rayo”)
- Se declaró culpable el 5 de marzo de 2026
Es señalado como operador de laboratorios clandestinos de fentanilo para el Cártel en Sinaloa. Junto con Carlos Omar Félix Gutiérrez, la acusación describe cómo ambos, a partir de noviembre de 2022, negociaron la venta de fentanilo en Estados Unidos, admitiendo durante esas negociaciones que operaban sus propios laboratorios de producción, que adquirían los precursores químicos de los Chapitos —quienes los recibían de China— y que utilizaban los mismos cocineros que los Chapitos para fabricar el fentanilo.
- Julio Marín González
- Se declaró culpable el 12 de febrero de 2026
Es acusado de lavado de dinero y tráfico de fentanilo para el Cártel. Ciudadano mexicano con múltiples tiendas de celulares en Culiacán y Mazatlán, operaba un esquema de lavado basado en comercio internacional: compraba dólares en efectivo —producto de ventas de fentanilo en ciudades de EE.UU. como Nueva York, Phoenix, Newark y Filadelfia— a precio de descuento a cambio de pesos mexicanos, y luego usaba esos dólares para comprar celulares en Estados Unidos que eran introducidos de contrabando a México para su reventa. En total, sus correos en EE.UU. recibieron aproximadamente $1.3 millones en ganancias del narcotráfico para usarlas en la compra de celulares. Adicionalmente, también distribuyó fentanilo directamente: el 27 de octubre y el 3 de noviembre de 2022, facilitó en San Diego y Los Ángeles la venta de 20,000 pastillas y 5 kilogramos de polvo de fentanilo, respectivamente, todo incautado por la DEA.
- Carlos Omar Félix Gutiérrez
- Se declaró culpable el 21 de enero de 2026
Al igual que Silvano Francisco Mariano, es imputado como operador de laboratorios clandestinos de fentanilo en Sinaloa y como traficante. La acusación lo describe junto a Francisco Mariano negociando desde noviembre de 2022 la venta de fentanilo en Estados Unidos, confirmando durante esas conversaciones que operaban narcolaboratorios propios, adquirían precursores de los Chapitos. Participó en la entrega del kilogramo de fentanilo en San Diego el 17 de enero de 2023, incautado por la DEA.
- Sergio Duarte Frías
- Se declaró culpable el 3 de septiembre de 2025
Es acusado de lavado de dinero mediante criptomonedas y tráfico de fentanilo. Junto con Mario Alberto Jiménez Castro (alias “Kastor”), dirigía desde al menos agosto de 2022 una organización de lavado de activos con base en EE.UU. que recogía efectivo producto del narcotráfico en ciudades como Nueva York, Boston, Denver, Nashville, Omaha y Salt Lake City, para luego depositarlo en monederos de criptomonedas bajo su control. Entre agosto de 2022 y febrero de 2023, sus operadores recuperaron más de $869,000 dólares en ganancias del narcotráfico que fueron lavadas vía criptomonedas para el Cártel; aproximadamente $120,000 de esa suma fue incautada por la DEA en Boston.
- Juan Pablo Lozano (alias “Camarón”)
- Se declaró culpable el 4 de febrero de 2026
Es descrito como proveedor de armas y traficante de fentanilo del Cártel. Su papel es doble: por un lado, era el principal abastecedor de armamento del Cártel en la zona de Ciudad Juárez, cruzando regularmente desde EE.UU. a México portando pistolas, fusiles automáticos y dispositivos explosivos escondidos en su cuerpo; algunas de las ametralladoras y granadas que suministró fueron enviadas a Sinaloa, mientras que pistolas de menor calibre fueron enviadas a cárceles de Ciudad Juárez para uso de sicarios del Cártel encarcelados. Por otro lado, también traficaba pastillas de fentanilo hacia Estados Unidos.
- Ana Gabriela Rubio Zea (alias “Gaby”)
- Se declaró culpable el 10 de octubre de 2025
Es acusada como intermediaria (broker) de precursores químicos de fentanilo, con base en Guatemala. Su función consistía en comprar precursores químicos de fentanilo en nombre del Cártel a proveedores chinos, conectar a miembros del Cártel directamente con esos proveedores, y garantizar que los cargamentos llegaran a México sin ser interceptados por aduanas. Para lograrlo, Rubio Zea usaba sus contactos con fabricantes en China —incluyendo a los coacusados Kun Jiang y Yonghao Wu—, disfrazaba los químicos en contenedores de alimentos o los mezclaba con productos legales, y en ocasiones recurría a la corrupción fronteriza. En comunicaciones cifradas con uno de sus proveedores chinos, se jactaba: “Somos los más grandes... somos los más grandes en México, podemos comprar muchos precursores”.