Slim y la jugada perfecta: factura en el rally petrolero y se embolsa 500 millones tras tensión con Irán
Carlos Slim aprovechó el repunte del petróleo impulsado por la tensión con Irán y vendió acciones por casi 500 millones de dólares, en una jugada que refleja su estrategia de comprar barato y vender en el momento justo
Mx - Slim y la jugada perfecta: factura en el rally petrolero y se embolsa 500 millones tras tensión con Irán. (Photo by Jeannette Flores/ObturadorMX/Getty Images) / ObturadorMX
Carlos Slim volvió a hacer lo que mejor sabe: comprar a bajo perfil y vender cuando el mercado se calienta. El empresario mexicano concretó la venta de acciones de la refinadora estadounidense PBF Energy por cerca de 497 millones de dólares, aprovechando el repunte del sector energético impulsado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, de acuerdo con reportes de Bloomberg.
La operación se realizó a través de su firma Control Empresarial de Capitales y representa la salida parcial de una apuesta que venía construyendo desde años atrás. El movimiento no es menor, implica reducir más de un tercio de su participación en la compañía, justo en un momento donde los precios del petróleo y la gasolina reaccionan a la incertidumbre geopolítica.
Qué pasó con el petróleo y por qué dejó tantas ganancias
El detonante del alza fue externo, pero predecible para inversionistas con experiencia. La escalada de tensiones en Medio Oriente elevó las expectativas de disrupción en el suministro energético global, lo que impulsó los precios del crudo y, en consecuencia, las acciones de empresas refinadoras como PBF Energy.
En ese entorno, los títulos de la compañía llegaron a duplicar su valor en un periodo relativamente corto. Para Slim, el contexto fue ideal, con un shock internacional que disparó el activo justo después de haber acumulado posiciones en momentos de debilidad, como durante la pandemia de COVID-19.
De comprar en crisis a vender en máximos, así funciona la lógica detrás de la operación
La estrategia detrás del movimiento responde a un patrón de inversión contracíclica. Slim adquirió acciones cuando el sector energético enfrentaba caídas y baja demanda, y ahora capitaliza el repunte con una venta oportuna. Arturo Elías Ayub, vocero del empresario, lo resumió: “era un buen momento para vender a un buen precio”.
Lejos de abandonar completamente su apuesta, Slim mantiene una participación en PBF Energy, lo que sugiere que no está cerrando la puerta al sector, sino ajustando exposición tras capturar utilidades. En términos financieros, se trata de una toma de ganancias más que de un retiro.
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El músculo energético de Slim
En los últimos años, Slim ha fortalecido su presencia en el sector energético con inversiones que superan los 2,000 millones de dólares, incluyendo proyectos vinculados a Petróleos Mexicanos (Pemex) y activos en Estados Unidos.
Su incursión en refinación, exploración y servicios energéticos lo ha posicionado como un actor cada vez más relevante en la industria. La operación reciente refuerza esa narrativa, no solo participa, sino que sabe cuándo entrar y cuándo salir.
Dejar señales para el mercado
Más allá de la ganancia, la venta envía una señal al mercado energético, el rally petrolero podría no sostenerse indefinidamente. Al reducir su exposición en pleno pico, Slim sugiere cautela ante un mercado impulsado por factores geopolíticos volátiles.
El movimiento confirma la lectura de que los precios actuales del petróleo responden más a tensiones coyunturales que a fundamentos estructurales. En ese escenario, asegurar ganancias hoy puede ser más rentable que apostar a una prolongación del ciclo.