Violencia en escuelas de México: Juan Martín Pérez advierte descomposición escolar
La tragedia en Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente asesinó a dos de sus maestras, no es un evento fortuito, sino el síntoma de una estructura social descompuesta.
Tras los casos de agresiones sexuales y violencia en las escuelas de nivel básico y medio superior, nos preguntamos: ¿Cómo lo evitamos?
La violencia en escuelas que hoy impacta a las aulas mexicanas no es un hecho aislado, sino es el síntoma de una estructura descompuesta que se ha gestado durante las últimas dos décadas.
¿Qué factores explican la violencia en las aulas mexicanas?
Juan Martín Pérez, coordinador de la Red Tejiendo Infancias en América Latina y el Caribe, advirtió que incidentes como el del adolescente que ingresó con un arma a una escuela en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y asesinó a dos maestras, responden a un ecosistema de machismo y grupos criminales que operan bajo una preocupante normalización de la impunidad.
En “Así Las Cosas con Enrique Hernández Alcázar”, el especialista enfatizó que la sociedad no puede resignarse ante este panorama, y que el fenómeno actual es una consecuencia directa de la militarización iniciada hace veinte años en Michoacán, la cual ha permitido que armas de uso exclusivo del Ejército circulen fuera de control.
¿Qué papel juegan las redes sociales y las instituciones?
El experto también alertó sobre la radicalización de jóvenes en plataformas digitales bajo ideologías como la “incel”, con actos que son anunciados previamente en redes sociales.
Recordó que, en casos como los del CCH Sur, existieron señales de alerta que fueron ignoradas, lo que demuestra una falla sistémica en la capacidad de las autoridades e instituciones para escuchar y actuar a tiempo.
Respecto a la reacción de instituciones educativas como la UNAM, Pérez criticó el enfoque de “populismo punitivo”, estas medidas son respuestas superficiales que no tocan la raíz del problema y solo buscan efectos mediáticos, dejando de lado la obligación ética de replantear el proyecto de país y el trato hacia las nuevas generaciones.
Finalmente, Juan Martín Pérez hizo un llamado urgente a dejar de ver estos eventos como casos individuales de salud mental y a mirarlos como un problema estructural.