Placer sin fecha de caducidad, ¿por qué la sexualidad en la vejez es un tabú?
Estudios señalan que 73% de adultos mayores mantiene interés activo en la sexualidad en la vejez, clave para su bienestar integral.
El desafío actual de los profesionales de la salud es ayudar a romper los mitos que limitan a las personas mayores a vivir su vida afectiva con plenitud / Halfpoint Images
Hablar de sexualidad suele ser incómodo para muchos, pero en la vejez, esta conversación se vuelve no solo necesaria, sino fundamental para el bienestar integral.
A pesar de los prejuicios culturales arraigados desde la juventud, la realidad es que el deseo no desaparece con los años, pues estudios recientes revelan que hasta un 73% de los adultos mayores mantienen un interés sexual activo, demostrando que la calidad de vida mejora significativamente cuando se integra la salud sexual de manera natural y sin estigmas.
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¿Qué implica la sexualidad en la vejez?
La gerontóloga Jazmín Camacho explicó que el cuerpo experimenta cambios biológicos inevitables, como la disminución de la frecuencia de relaciones sexuales, variaciones en la respuesta fisiológica o la necesidad de una mayor estimulación previa.
Sin embargo, aclaró que estos ajustes no significan el fin de la intimidad: la sexualidad en la vejez incluye el placer, las caricias, los abrazos intencionados y el contacto íntimo con la pareja.
El desafío actual de los profesionales de la salud, indicó Jazmín Camacho, es ayudar a romper los mitos que limitan a las personas mayores a vivir su vida afectiva con plenitud. Uno de los mayores obstáculos es el juicio social y familiar, que a menudo empuja a los adultos mayores a vivir su intimidad en la sombra.
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¿Cómo vivir una sexualidad saludable en la tercera edad?
Para combatir esto, la comunicación abierta es la herramienta más valiosa, la experta recomendó explorar posiciones que eviten la presión articular o muscular y, sobre todo, no descuidar el uso del condón, que sigue siendo indispensable, ya que las enfermedades de transmisión sexual no distinguen edades, y muchos adultos mayores no crecieron con el hábito de la prevención.
Por medio de campañas, Jazmín Camacho busca abrir el diálogo sobre esas pláticas “incómodas”, derribar mitos y, principalmente, eliminar la vergüenza que muchas veces rodea el deseo en la tercera edad.
La meta es que tanto las generaciones actuales como las que están envejeciendo puedan disfrutar de una sexualidad activa, saludable, respetuosa y digna.