CON MARTHA DEBAYLE

Síndrome de la cabaña: ¿Por qué nos da miedo salir?

Edilberto Peña, neuropsiquiatra y maestro en ciencias.

El término “CABIN FEVER” se empezó a usar a principios del siglo XX, en Estados Unidos

En las zonas donde, por los intensos y largos inviernos, la gente tenía que pasar un largo período sin salir de su casa.

También, es para describir las quienes se quedan atrapados en lugares remotos (tal como los astronautas) y que se ha asociado con conductas agresivas.

Los problemas relacionados con la pandemia, en espacial el confinamiento y distanciamiento social, desencadenaron en muchas personas tristeza, preocupación, miedo, ira, frustración, culpa, etc

Es lógico que después de un periodo largo de confinamiento haya manifestaciones psicológicas

Miedo por la pérdida del control de múltiples factores externos

Miedo a contactar a otras personas fuera de nuestra casa

Miedo a realizar actividades que antes eran cotidianas

Utilizar medios de trasporte público

Culpa por contactar a seres queridos

Miedo al estigma, de familiares o personas que se han recuperado de COVID-19

Miedo al rechazo

¿Qué es?

Bueno, pues el síndrome de la cabaña no se trata de un trastorno psicológico, por lo que no hay definición oficial. Pero, es un término para referirnos al miedo de salir o pensar en exponernos al exterior después de un evento alarmante.

¿Lo tengo?

Aunque no hay un consenso ni delimitación de los síntomas, es probable que las personas que tienen este fenómeno sientan principalmente miedo y ansiedad.

Recordando que el miedo es una respuesta emocional a una amenaza inminente

Mientras que la ansiedad es una respuesta anticipada a una amenaza futura

Ojo si tienen:

Falta de paciencia al convivir con personas desconocidas

Sentimientos de cansancio y fatiga

Ausencia de motivación por salir

Falta de voluntad

Desinterés por actividades fuera del hogar

Tristeza o desesperanza

Dificultad para concentrarse

Reducción de productividad

Desconfianza y/o suspicacia

Alteraciones del apetito

Alteraciones del sueño

Letargo

Las personas en este momento pueden experimentar confort, seguridad y tranquilidad en su rutina en casa.

Pero el sólo pensar en salir a la calle y retomar su vida a antes del confinamiento resulta estresante provocando conductas de evitación e irritabilidad.

¿Quiénes son más vulnerables?

Quienes tienen padecimientos psiquiátricos (ansiedad, depresión, estrés postraumático, TOC entre otros).

Quienes no habían abandonado su casa durante el confinamiento o aquellos que pasaron solos la cuarentena.

Quienes han sufrido pérdidas durante la pandemia y tienen miedo a ser contagiados

Quienes tienen dificultades para ser resilientes

¿Qué puedo hacer?

Hablar sobre el miedo que genera el salir, al reconocerlo y pasarlo de lo abstracto a lo concreto puede ayudar a eliminarlo.

Puedes iniciar con salidas graduales, regulando a lo que necesites

Aceptar que cada uno tiene sus propios tiempos

Exponerse y habituarse a la calle, al ruido y a personas desconocidas

Destina una salida a una actividad placentera

Si bien es un tiempo de ser cuidadosos con nuestra salud y la de los que nos rodean, debemos tomar en cuenta ciertas características que nos permiten distinguir cuando algo va mal. Por ello, en estos momentos es importante escucharnos y atender nuestras necesidades.

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