“¿Y si sí?“ La pregunta con la que Claudia Valle propone revolucionar la paridad en México
“¿Y si sí?” Con esta hipótesis democrática, la magistrada electoral Claudia Valle Aguilasocho lanzó un llamado nacional a construir una igualdad sustantiva que trascienda las cuotas de género.
“¿Y si sí?” Con esa pregunta, la magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Claudia Valle Aguilasocho, convocó a instituciones, partidos políticos, academia y sociedad civil a construir acuerdos para que la paridad deje de medirse únicamente por el acceso de las mujeres a cargos públicos y se convierta en una verdadera igualdad sustantiva.
¿Qué planteó la magistrada sobre la democracia paritaria?
Al participar en el Primer Seminario sobre la Participación Política de las Mujeres, la Paridad y la violencia política mujeres en Razón de Género, organizado por el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas, la magistrada explicó que esa interrogante representa una hipótesis democrática para sumar esfuerzos en torno a los temas impostergables del país.
Durante la conferencia magistral “Democracia paritaria y violencia política contra las mujeres: retos y perspectivas”, sostuvo que el siguiente paso de la democracia mexicana consiste en convertir la representación política en resultados que impulsen políticas públicas, presupuestos y decisiones orientadas a reducir las desigualdades.
¿Cuáles son los retos para garantizar los derechos político-electorales?
Valle Aguilasocho advirtió que la violencia política contra las mujeres en razón de género continúa siendo uno de los principales obstáculos para consolidar una democracia paritaria, por lo que llamó a fortalecer una cultura política basada en la prevención, el diálogo y la construcción de consensos.
Añadió que la igualdad no debe entenderse como una causa exclusiva de las mujeres ni como una confrontación entre géneros, sino como un proyecto compartido que exige sumar capacidades y colocar el bien colectivo por encima de las diferencias.
Reconoció que el mecanismo para atender la violencia política de género ha enfrentado distorsiones, pues existen casos en los que mujeres que denuncian terminan revictimizadas o estigmatizadas, así como denuncias utilizadas como instrumento de presión política, por lo que llamó a recuperar el sentido original de estas herramientas: proteger derechos, prevenir la violencia y garantizar el ejercicio pleno de los derechos político-electorales de las mujeres.