Vivienda fraccional en México: riesgos y retos del modelo inmobiliario
La vivienda fraccional crece en México como alternativa ante el alza de precios, pero especialistas advierten riesgos si no se regula adecuadamente, ya que el crecimiento del modelo no garantiza su viabilidad.
La vivienda fraccional crece en México ante el alza de precios, pero especialistas advierten riesgos si no se regula adecuadamente, ya que el crecimiento del modelo no garantiza su viabilidad. / John Elk III
La vivienda fraccional enfrenta un punto de inflexión en México ante su crecimiento, ya que, si bien puede ampliar el acceso a la propiedad, también implica riesgos importantes si no se regula adecuadamente, advirtió la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).
Retos operativos y financieros del modelo
La presidenta nacional del organismo, Jenny Althair Rivas Padilla, alertó que no todos los desarrollos inmobiliarios están preparados para operar bajo este esquema, ya que implica capacidades que van más allá del modelo tradicional de construcción y venta de vivienda.
Explicó que la propiedad fraccionada requiere una operación continua y especializada, similar a la de la industria hotelera, con servicios como gestión de reservas, mantenimiento y atención al cliente, lo que incrementa la complejidad de los proyectos.
Entre los principales riesgos, AMPI señaló que la viabilidad financiera depende de la colocación de las fracciones, lo que puede generar desequilibrios si no se alcanza la demanda esperada. Además, la coexistencia de múltiples propietarios en un mismo inmueble complica la toma de decisiones y la gobernanza.
TE PUEDE INTERESAR: CDMX, sin recursos ni espacio para construir las viviendas que requiere: Roberto Remes
Regulación y viabilidad del mercado
También advirtió sobre la importancia de contar con tecnologías que den certeza legal, como plataformas basadas en blockchain y el cumplimiento de normativas como la NOM-151, así como esquemas claros de administración y opciones de salida para los inversionistas.
El organismo señaló que algunos desarrolladores están utilizando este modelo como estrategia comercial sin contar con la experiencia ni con un mercado que respalde los proyectos, lo que podría derivar en desarrollos inviables.
En este contexto, hizo un llamado a realizar análisis rigurosos antes de invertir, al subrayar que el crecimiento del modelo no garantiza su viabilidad.
Actualmente, el precio de la vivienda en México crece a un ritmo superior al 8% anual, con un valor promedio de 1.86 millones de pesos, lo que ha complicado el acceso a la propiedad tradicional.
Ante este panorama, la vivienda fraccional surge como una alternativa que permite adquirir una parte de inmuebles, principalmente turísticos, a menor costo, compartiendo gastos y generando plusvalía.
Sin embargo, AMPI insistió en que su éxito dependerá de una regulación clara y de la profesionalización del sector.
“La vivienda fraccional puede ser una revolución o un riesgo si no se regula a tiempo”, concluyó Rivas Padilla.