Ozempic pierde patente y desata ola de genéricos: el medicamento para diabetes y bajar de peso será más barato
La patente de Ozempic expira y abre paso a genéricos más baratos. El medicamento para diabetes tipo 2 y pérdida de peso podría reducir su precio y volverse accesible a millones en el mundo
Ozempic pierde patente y desata ola de genéricos: el medicamento para diabetes y bajar de peso será más barato / Peter Dazeley
El negocio detrás de Ozempic está por cambiar de forma radical. La expiración de su patente en varios países abre la puerta a una ola de versiones genéricas que podrían transformar el acceso a uno de los tratamientos más demandados del mundo, tanto para la diabetes tipo 2 como para la pérdida de peso.
Durante años, el medicamento desarrollado por Novo Nordisk dominó el mercado con precios elevados y una demanda que no dejó de crecer. Ahora, con el fin de la exclusividad en mercados clave, el escenario apunta a una competencia feroz que podría desplomar costos y multiplicar su disponibilidad a escala global.
El fin del monopolio de Ozempic redefine el mercado farmacéutico
La caída de la patente en países como India, China, Brasil y México marca un punto de inflexión para la industria. En estas regiones, que concentran una parte significativa de la población mundial, distintas farmacéuticas ya se preparan para lanzar versiones genéricas de la semaglutida, el principio activo del fármaco.
El impacto no es menor. La entrada de nuevos competidores no solo rompe el control de precios, sino que acelera la democratización del tratamiento en sistemas de salud donde antes resultaba inaccesible. Sin embargo, esta apertura no será homogénea: en mercados como Estados Unidos y Europa, las patentes seguirán vigentes varios años más, lo que mantendrá una brecha en el acceso.
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De fármaco de lujo a tratamiento masivo: el factor precio y sus riesgos
Uno de los cambios más relevantes será el costo. Ozempic, que llegó a venderse por cientos e incluso más de mil dólares mensuales en algunos países, podría reducir su precio de forma drástica con la entrada de genéricos. Este ajuste lo convertiría en una opción viable para millones de pacientes con diabetes tipo 2 y problemas de obesidad.
Pero el abaratamiento también abre interrogantes. El uso extendido de este tipo de medicamentos, que actúan imitando la hormona GLP-1 para regular el apetito y los niveles de glucosa, podría derivar en consumo indiscriminado, efectos secundarios mal supervisados y nuevos retos para las autoridades sanitarias. A esto se suma la incertidumbre sobre los efectos a largo plazo y el posible rebote de peso al suspender el tratamiento.
En este nuevo escenario, la pérdida de la patente no solo representa un cambio comercial, sino el inicio de una nueva etapa en la relación entre innovación farmacéutica, acceso a medicamentos y salud pública a nivel global.