La factura de la “Loba”: Estimamos cuánto nos costará el concierto gratis de Shakira en el Zócalo de la CDMX
El fenómeno de la gratuidad en el Zócalo frente a los precios del Estadio GNP y el impacto en el bolsillo de los contribuyentes
La posibilidad de que Shakira pise la plancha del Zócalo de la Ciudad de México siempre genera un revuelo masivo. Para muchos, es la oportunidad de oro de ver a una superestrella mundial sin desembolsar un solo peso. Sin embargo, en el mundo de los espectáculos masivos y la gestión pública, la palabra “gratis” es relativa. Mientras que en sus presentaciones comerciales los fans llegan a pagar cifras astronómicas, un evento en el corazón del país implica una logística y un costo que, al final del día, se financia con recursos públicos.
¿Qué diferencia hay entre pagar un boleto y asistir al Zócalo?
Para dimensionar el valor de este evento, basta mirar los precios de su gira actual. En el Estadio GNP Seguros, los boletos para ver a la colombiana oscilan entre los 1,217 pesos en las zonas más alejadas y superan los 10,800 pesos en las secciones VIP, sin contar paquetes especiales de hospitalidad que pueden rondar los 41,000 pesos.
En contraste, el Zócalo ofrece una capacidad oficial que ronda las 160,000 personas en la plancha principal, aunque eventos históricos han registrado hasta 280,000 asistentes al desbordar hacia las calles aledañas como Madero y 20 de Noviembre. Si multiplicamos el costo promedio de un boleto comercial por esta asistencia masiva, el valor del espectáculo “regalado” a la ciudadanía es equivalente a una inversión privada de cientos de millones de pesos.
¿Quién paga la producción y los honorarios de la artista?
Aunque para el asistente no hay una taquilla, el Gobierno de la Ciudad de México debe cubrir gastos operativos críticos. Estos incluyen:
- Montaje de escenario: Estructuras de audio, video y pantallas de alta tecnología.
- Seguridad y logística: El despliegue de miles de policías, personal de Protección Civil y servicios médicos.
- Honorarios: Aunque algunos artistas reducen sus costos por el valor simbólico del recinto, contratos de otros artistas masivos han revelado pagos que van desde los 10 hasta los 25 millones de pesos.
Este presupuesto proviene directamente de los impuestos de los ciudadanos. No obstante, las autoridades defienden esta inversión señalando el “derecho a la cultura” y la enorme derrama económica que generan los visitantes en hoteles y restaurantes del Centro Histórico, la cual puede superar los 1,000 millones de pesos en un solo fin de semana.
Para una familia promedio, pagar cuatro boletos de 3,000 pesos es una meta inalcanzable; el Zócalo elimina esa barrera. Además, estos eventos funcionan como un motor de reactivación económica para los comercios locales y el turismo. Al final, aunque el costo de traer a la “Loba” es elevado, el retorno se ve reflejado en la ocupación hotelera y en el posicionamiento de la CDMX como una de las capitales culturales más importantes del mundo.