Ernestina Godoy destaca marco jurídico progresista para las mujeres en México
Durante la conmemoración del Congreso Feminista de Yucatán, Ernestina Godoy afirmó que México cuenta con un marco jurídico mujeres avanzado, aunque con aplicación desigual.
Se cumplen 110 años del Primer Congreso Feminista de Yucatán
A pesar de los avances en las leyes federales y locales con respecto a la violencia de género, la paridad política y los derechos laborales de las mujeres, aun falta mucho por hacer, aseguró la fiscal general de la República, Ernestina Godoy.
Mencionó que si bien contamos ahora con un marco jurídico avanzado con leyes federales y locales progresistas, su aplicación aun es desigual. Por eso, aseguró al participar como oradora en la conmemoración del 110 aniversario del Congreso feminista en Yucatán realizado en el Senado que “tenemos que seguir luchando”.
TE PUEDE INTERESAR: Sheinbaum defiende estrategia de seguridad y pide corresponsabilidad a Estados Unidos
¿Por qué la paridad no garantiza una agenda feminista?
Por ejemplo, México tiene uno de los congresos más paritarios del mundo, “no obstante, la paridad numérica no siempre garantiza por sí sola una agenda feminista transformadora. Tenemos que seguir luchando”.
En nuestro país, añadió, las mujeres tenemos un gran aumento en la participación laboral, lo que nos permite tener autonomía económica.
Sin embargo, persisten condiciones como la brecha salaria que ya nuestra presidenta ya lo llevó también, con la <b>igualdad sustantiva</b>, a la Constitución.
— Ernestina Godoy, fiscal general de la República
¿Qué plantean las funcionarias sobre el futuro del feminismo?
En el acto, la secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, planteó convocar a un congreso feminista “más amplio del que todavía estamos aquí representadas”. Que nos permita reflexionar “que queremos que se diga de nosotras de este momento en 110 años, qué es lo que vamos a aportar”.
Por su parte, la presidenta de la mesa directiva del Senado, Laura Itzel Castillo recordó que el año de 1916 en Mérida, Yucatán, cuando México seguía inmerso en la Revolución, “un grupo de más de 600 mujeres valientes decidió hacer algo extraordinario: pensarse ni más ni menos como sujetas de derechos políticos y civiles en un país que no las reconocía”.
Nació la propuesta del derecho al voto de las mujeres, que se presentó ante el Congreso Constituyente de 1916-17. Aunque no logró incorporarse en la Constitución, sino hasta el año de 1947 a nivel municipal y, como sabemos, 1953 a nivel nacional.
— Laura Itzel Castillo, presidenta de la mesa directiva del Senado