Salud

Las “gotitas" de Sánchez Cordero y el peligro de las pseudociencias

"Las gotitas mágicas" que recomendó la secretaria de gobernación Olga Sánchez Cordero no cuentan con rigor científico: El riesgo de las pseudociencias

El 3 de junio México se convirtió en uno de los país con más muertes por COVID-19, solo ubicado por debajo de Brasil y con mil 92 decesos en 24 horas. Era el tercer día en reapertura a la nueva normalidad. Ese día, la secretaria de gobernación Olga Sánchez Cordero en entrevista en Así el Weso, habló por primera vez de Gasdem B, “ las gotitas” con que se dijo estar “blindada”.

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Reafirmó al siguiente día en entrevista para W Radio con Gabriela Warkentin y Javier Risco que no usaba cubrebocas y que incluso había regalado “las gotitas con nanopartículas de cítricos” a gobernadores como Omar Fayad, quien había dado positivo por COVID-19.

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La declaración hecha en el espacio radiofónico se hizo viral, sin embargo, nadie durante la conferencia de prensa COVID-19 que encabeza el doctor Hugo López Gatell preguntó sobre las palabras de la ex ministra Sánchez Cordero, ni la autoridad destinada para ser vocero de la pandemia en México emitió una postura al respecto esa misma noche.

Un mes después, el 3 de julio en entrevista con Yuriria Sierra para Imagen Televisión, la creadora de las gotas, Gabriela León, habló sobre su invento.

La conductora de Imagen Televisión afirmaba que las gotas Gasdem B las había usado junto con el tratamiento designado por médicos después de dar positivo por COVID-19. Esa tarde google trends registró el pico máximo de búsquedas con la palabra clave Gasdem B.

La fanpage de Facebook del producto fue creada el 14 de junio y las preguntas repetidas entre los buscadores de las gotas, aquí como en su página web, son aquellas que debe responder cualquier medicamento avalado científicamente, pero no encuentran respuestas a: Contraindicaciones, tiempo de uso, quién lo puede usar como personas con padecimientos o menores de edad, dosis, efectos y certificados de inocuidad.

Roselyn Lemus-Martin, investigadora principal en distintas iniciativas internacionales para diseño de fármacos contra COVID-19 y doctora en biología molecular por la Universidad de Oxford, Pere Estupinyà, bioquímico español conocido por su labor de divulgación científica y conductor del programa El Cazador de Cerebros para TVE así como Ileana Gutiérrez-Cancino, ingeniera en bioquímica y maestra por el Cinvestav en ciencias en la especialidad hablaron sobre el manejo de la comunicación por parte del gobierno en el contexto de la pandemia.

Los especialistas consideran que este producto no tiene rigor científico, además de que promete y juega con la esperanza de las personas ante la pandemia de COVID-19 además de considerar una falta de responsabilidad en la comunicación de las autoridades.

El divulgador de ciencia Pere Estupinyà habla de la gravedad de las declaraciones de la ex ministra Sánchez Cordero: “Es un claro ejemplo de ignorancia científica, hay gente que sabe de algunas cosas, pero no de ciencia. Esta persona estaba equivocada, pero que después no sea capaz de escuchar a la comunidad científica, que no rectifique, es un síntoma de arrogancia y de no ser una persona capacitada de tomar buenas decisiones, porque alguien que toma buenas decisiones es quien evalúa bien la información”.

“La base científica la deben tener los científicos no la política”, señaló la Doctora Roselyn Lemus-Martin.

 “Las gotas de las nanopartículas y nanocítricos” y el lenguaje en las seudociencias o medicinas alternativas

“Cuando la ciencia no puede dar respuestas inmediatas, la gente quiere alternativas, quiere respuestas, la gente no se conforma con escuchar ‘Todavía no hay nada’, entonces se busca fuera de la ciencia porque ‘alguien’ dice que funciona, la esperanza, es una trampa, que juega en contra de las personas”, explica Estupinyà sobre cómo pseudociencias o las llamadas medicinas alternativas juegan con la preocupación y esperanza de las personas por encontrar algo que los ayude.

“Ser científico no quiere decir que no mienta, por eso todo debe tener rigor científico” puntualiza Pere Estupinyà, mientras que la doctora Lemus-Martin al revisar el contenido nutricional de las gotas Gasdem B explica que: “No aportan nada nuevo, no aportan vitaminas, no aportan nada”.

 “Con los gramos que se ve leen en el etiquetado queda muy por debajo a lo recomendado para consumo de vitamina C”, agregó la doctora Lemus-Martin e incluso comparó el producto Gasdem B con Redoxon Plus que cuenta con mayor grado de sustancia activa: Vitamina C (1g.) y Citrato de Zinc (32 mg.).

En la página oficial de las gotas las describe así: “Suplemento alimenticio a base de extractos cítricos nanoparticulados mas (sic) Zinc”, así sin acento, en un envase que no muestra algún registro en COFEPRIS.

Las científicas y el divulgador de ciencia consideran que el uso de tecnicismos se convierte en una fórmula que juega un papel importante en el marketing que usan las pseudociencias sobre la población y que desde las autoridades federales han dado una plataforma de publicidad.

Asegurar que a “alguien le sirvió”, que una científica que avala el producto, generan esperanza; tener un lenguaje de simpatía con algunos argumentos con uso de palabras técnicas es muy común en las pseudociencias para convencer del uso de estos productos. “No se puede señalar como una cura, debe hablar de ello (las gotas) hasta que esté investigado, debe tener rigor científico”, puntualiza Pere Estupinya.

Por su parte la doctora Iliana Gutiérrez sostiene que usar como argumento que tiene patente en México y en otros países no da una garantía de que tenga una base científica.

"Esto no es un medicamento” y las formas de pasar las regulaciones

Entrecomillado en letras grandes y en mayúsculas en el frasco de las gotas que recomendó Olga Sánchez Cordero a distintos gobernadores y las que también aceptó haber consumido la comunicadora Yuriria Sierra dice “El consumo de este producto es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo usa”.

La frase que respalda este tipo de productos milagros de cualquier queja o denuncia que se quiera realizar ante COFEPRIS, pues como asegura la biotecnóloga Iliana Gutiérrez esta leyenda las protege al negar que sea un medicamento, pero sin una regulación clara en un contexto donde la pandemia por COVID-19 en México ha cobrado la vida de más de 30 mil personas.

Mientras que la doctora Roselyn Lemus expresa su preocupación por la seriedad para regular estos productos y el juego de la publicidad inexacta. Las especialistas mexicanas coinciden que desde PROFECO debe haber un seguimiento detallado en personas que lo han tomado para saber si han tenido algún efecto para intervenir y pedir estudios de calidad, y también para saber qué contienen las gotas ante la inexactitud de su fórmula. La doctora Iliana Gutiérrez expresa que cuando encontramos algo que no está bien definido definitivamente no se sabe lo que tiene.

En un contexto de miedo e incertidumbre, ante una pandemia que ha cobrado la vida de más de 100 mil personas en el mundo, dar voz a charlatanes es aumentar la incultura y fomentar el engaño, por lo que se tiene que ser más duros dice Estupinyà, también es un error que contradice el mensaje del gobierno diario a las 7 de la noche con Gatell, puntualiza Gutiérrez, por lo que la investigadora Lemus-Marti sostiene que en estos momentos la base científica la tiene que tener los científicos no la política.

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