Teme Dalai Lama nueva ola de "violencia" si fracasa negociación con China
"Creo que habrá manifestaciones, basándonos en nuestra experiencia. Graves manifestaciones, no sólo manifestaciones sino también actos de violencia", estimó el líder espiritual
Londres, mayo 23, 2008.- El Dalai Lama expresó el viernes su miedo a que estallen nuevos episodios de "grave violencia" en Tíbet si fracasan las tratativas entre sus representantes y el gobierno chino. "Creo que habrá manifestaciones, basándonos en nuestra experiencia. Graves manifestaciones, no sólo manifestaciones sino también actos de violencia", estimó el líder espiritual de los tibetanos tras reunirse con el primer ministro británico, Gordon Brown. "Graves violencias" y "mucho sufrimiento", presagió. El líder tibetano dijo que no estaba claro si el gobierno chino se estaba limitando a alargar el diálogo hasta los Juegos Olímpicos de Pekín de agosto o si lo iba a mantener tras ellos. En cualquier caso, insistió, si las conversaciones no tienen éxito, habrá "un inmenso sufrimiento, muy triste. También del lado chino, muchas bajas". La violencia periódica en el Tíbet no cesará hasta que China atienda "de un modo realista" las quejas tibetanas. "Las generaciones cambian pero el resentimiento permanece, de abuelos a padres, de padres a hijos", manifestó para explicar la persistencia de la tensión desde los años 50 a nuestros días. "Ahora son los nietos. A menos que el gobierno chino lo afronte de un modo realista, el problema permanecerá", afirmó. En su habitual tono relajado adornado con risas, el monje budista calificó su primer encuentro con Brown de "muy bueno", con el primer ministro mostrando "preocupación auténtica" por la situación en Tíbet. La última ronda de conversaciones informales entre representantes del Dalai Lama y el gobierno chino tuvieron lugar en la ciudad china de Shenzhen a principios de mayo. El gobierno tibetano en el exilio puntualizó que se trataba de contactos informales y no de la misma naturaleza que la serie de rondas que se iniciaron a finales de 2002 y se rompieron en 2007. El Dalai Lama dijo que el presidente chino Hu Jintao había demostrado que se tomaba en serio las negociaciones y que la opinión pública mundial y el sentido común aconsejaban seguir con ellas. "El mismo presidente dijo que era serio", explicó. Ahora bien, "¿son serios (sólo) hasta los Juegos Olímpicos o están interesados en la auténtica cuestión?", se preguntó. "Aún no se sabe", respondió. "Tras este encuentro y principalmente tras los Juegos Olímpicos lo sabremos", auguró. El líder espiritual dijo que sentía que el gobierno ha suavizado su actitud hacia él, pero que "de acuerdo con su política elemental, es mejor y más fácil culpar al Dalai Lama". Reiterando sus principios pacifistas, el líder de 72 años insistió en que abandonará si las manifestaciones en Tíbet se descontrolan. "Si la violencia queda fuera de control, no hay otra opción que renunciar", dijo el decimocuarto Dalai Lama. "Mi elección sería el retiro total. Renunciar", afirmó.



