Bush ansioso por trabajar con nuevo presidente ruso
"Estoy seguro de que el presidente Bush llamará al presidente Medvedev en los próximos días para felicitarlo", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe
Washington, mayo 07, 2008.- El presidente estadounidense George W. Bush se declaró ansioso por trabajar con su nuevo par ruso Dmitri Medvedev, investido este miércoles, y lo llamará en los próximos días para felicitarlo, indicó la Casa Blanca. "Estoy seguro de que el presidente (Bush) llamará al presidente Medvedev en los próximos días para felicitarlo", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe. "El presidente tuvo una muy fructífera reunión con él en Sochi (sur de Rusia) y está ansioso por trabajar con él en el futuro", agregó. "Está deseoso de trabajar con él y le desea lo mejor en su nuevo cargo", señaló por su parte la portavoz Dana Perino. "Si tenemos buenas relaciones, como las que el presidente ha tenido con el presidente (Vladimir) Putin, eso nos permitirá expresarnos de manera franca al hablar de temas que nos inquietan como democracia y derechos humanos", dijo la portavoz. Perino destacó que Bush ya se había reunido a comienzos de abril con el nuevo presidente ruso en Sochi, a orillas del mar Negro, donde se realizó la última reunión entre el mandatario estadounidense y Putin, antes de que ambos dejen su mandato. Bush aspira a cooperar con Rusia en temas "como el acuerdo nuclear que firmamos la víspera (martes)", señaló. Estados Unidos y Rusia firmaron el martes en Moscú un acuerdo intergubernamental de cooperación nuclear civil que les permitirá desarrollar relaciones comerciales en ese sector y a la vez luchar contra la proliferación nuclear. La portavoz destacó que Bush y Medvedev volverán a encontrarse en julio en Japón durante la cumbre del G8. En Sochi, Bush se reunió con Putin, con quien intentó limar asperezas y dirimir sus diferencias en torno al escudo antimisiles estadounidense para Europa, en la reunión entre los dos presidentes antes de dejar su mandato. Dimitri Medvedev se convirtió el miércoles en el tercer presidente de Rusia desde el fin de la Unión Soviética, luego de Boris Yeltsin y Vladimir Putin, tras jurar la Constitución como nuevo mandatario durante una solemne ceremonia en el Kremlin. Este relevo en el poder se produce en un momento de relaciones difíciles con Occidente: Estados Unidos condena a Moscú por su apoyo a rebeldes separatistas de la vecina Georgia y Moscú rechaza fervientemente la promesa de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de convertir a Georgia y a Ucrania en futuros miembros.



