Finge mujer secuestro para extorsionar a marido en Costa Rica
Una mujer puso en apuros a su marido, un empresario estadounidense, al advertirle que había sido secuestrada por un grupo de colombianos, quienes le exigían 200 mil dólares por su liberación y por la hija de ambos
San José, abril 16, 2008.- Valiéndose de internet, una mujer costarricense puso en apuros a su marido, un empresario estadounidense, al advertirle que había sido secuestrada por un grupo de colombianos, quienes le exigían 200.000 dólares por su liberación y por la hija de ambos, de un año, según la prensa local. Todo ocurrió el pasado jueves, cuando la mujer, de 27 años y apellido Porras, salió airada de la vivienda familiar tras una discusión con su marido, rumbo a la ciudad de Puntarenas, 110 kilómetros al oeste de la capital. Se instaló en un hotel y con la complicidad de un amigo envió el primer mensaje a su marido, al que reclamaba el pago de un rescate. Según las autoridades, hasta usaron vocablos de la jerga colombiana, como llamar al empresario "Parce", para dar credibilidad a las advertencias. Las autoridades detectaron que los mensajes provenían de Puntarenas y mantuvieron el local bajo vigilancia desde el domingo. El lunes, los oficiales esperaban detener al supuesto vocero de los secuestradores, pero la sorpresa fue mayúscula cuando quien llegó a enviar otro mensaje fue Porras. "Se hacía pasar por el grupo secuestrador. Tuvimos que activar el protocolo de crisis" en el que intervinieron jueces, fiscales y agentes judiciales, declaró a La Nación el director del Organismo de Investigación Judicial, Jorge Rojas. "Al final, todo quedó en un autosecuestro", indicó Rojas. El Ministerio Público pidió prisión preventiva por simulación de delito y extorsión, pero un juez denegó el martes la petición y en cambio Porras deberá comparecer cada 15 días y no podrá abandonar el país.



