La Casa Blanca cierra filas contra demócratas para defender TLC colombiano
La secretaria de Estado Condoleezza Rice y el secretario del Tesoro Henry Paulson, criticaron el anuncio formulado por los demócratas
Washington, EU, abril 9, 2008.- Las principales figuras del gabinete de George W. Bush cerraron filas este miércoles contra la decisión de los demócratas de la Cámara de Representantes de tratar de eliminar el plazo de 90 días para aprobar el TLC entre Estados Unidos y Colombia. La secretaria de Estado Condoleezza Rice, el secretario del Tesoro Henry Paulson, el secretario de Comercio Carlos Gutiérrez, y la representante de Comercio Exterior Susan Schwab entre otros funcionarios, criticaron en una conferencia de prensa en la Casa Blanca el anuncio formulado por los demócratas horas antes, constató un periodista de la AFP. Gutiérrez se declaró "profundamente decepcionado (...) de que los líderes demócratas estén cambiando las reglas a mitad del juego". "No hay un TLC más importante (para Estados Unidos) del que se tenga memoria reciente", argumentó de su lado Rice. Este es "un momento crítico" para el acuerdo, añadió. "No tenemos un aliado más fuerte en América Latina que Colombia", reiteró la secretaria de Estado. Lo que esta medida haría es "aislar a los trabajadores estadounidenses", estimó de su lado Paulson. La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, anunció este miércoles tras reunirse con los legisladores de su partido, que mañana jueves propondrá un cambio en las reglas de votación para el TLC con Colombia, que eliminaría la exigencia de que el acuerdo sea considerado en un plazo de 90 días. La llamada Autoridad de Promoción Comercial (TPA por sus siglas en inglés) que el Congreso otorgó a Bush, incluye una regla legislativa según la cual el Congreso debe decir sí o no en 90 días a un TLC enviado por la Casa Blanca para su consideración, sin posibilidades de introducirle cambios. El presidente Bush envió el martes el acuerdo al Congreso pero de prosperar la medida propuesta por Pelosi, la discusión legislativa del pacto quedaría pendiente hasta que los líderes demócratas lo decidan, y el acuerdo no sería aprobado este año contrariamente a lo que desea el Ejecutivo.



