Con calles vacías e inusual silencio, en la capital boliviana se vota en paz
La capital boliviana mostraba una imagen distinta este domingo de elecciones generales, sumida en un inusual silencio por la prohibición de circular impuesta a los vehículos.
La Paz, Bolivia, diciembre 18, 2005.- La capital boliviana mostraba una imagen distinta este domingo de elecciones generales, sumida en un inusual silencio por la prohibición de circular impuesta a los vehículos, y con calles vacías donde los niños jugaban a la pelota y disfrutaban de sus bicicletas, mientras sus padres se apuraban a cumplir con el voto.
En los asientos de la Plaza Murillo, donde se encuentra el Palacio Quemado -sede del gobierno nacional- y el Palacio Legislativo, unas pocas personas tomaban el fresco al sol de la mañana y grupos de policías custodiaban los edificios públicos.
Sólo algunos autos, que exhibían en el parabrisa la "autorización de circulación", y transportaban a delegados de los partidos y observadores internacionales, rompían la calma de la mañana en un día sin los clásicos bocinazos de esta ajetreada ciudad.
Además del presidente y vicepresidente de la República, en la capital se vota por un prefecto (gobernador) para el departamento -por primera vez en la historia del país ya que hasta ahora eran designados por el primer mandatario- y se eligen senadores y diputados nacionales y de distrito.
En la Plaza San Francisco, la catedral mayor de La Paz recibía a los peregrinos, mientras a las espaldas del templo, en el colegio que lleva el mismo nombre del santo, funcionaba un centro de votación y los paceños buscaban su mesa para cumplir con el deber ciudadano.
A pocos metros, en la Plaza de los Héroes, escenario principal de protestas en las violentas jornadas de octubre de 2003, cuando fue tomada durante semanas por mineros y campesinos indígenas que marcharon desde todo el país, los vendedores callejeros armaban de a poco sus puestos luego de emitir el voto.
"Sí señor, ya voté temprano", decía un anciano vendedor de caramelos, mostrando su dedo meñique pintado de azul -señal de que sufragó- mientras al lado un muchacha aymara ofrecía jugo fresco de melocotón.
En otro sector de la ciudad, un policía que custodiaba el Comando Electoral, frente al elegante Paseo El Prado -de donde salieron materiales de votación hasta primeras horas de la madrugada- dijo a la AFP que ya había pasado por su mesa de votación. "Estamos repartidos en toda la ciudad con distintas misiones y hay horarios para dejar el puesto y cumplir con el voto", contó.
De los tres principales candidatos a la Presidencia, el centroderechista Jorge Quiroga (Podemos) y el empresario del cemento Samuel Doria Medina (UN, centroderecha), votaron en La Paz, mientras el favorito de las encuestas, el líder cocalero Evo Morales (MAS, izquierda), lo hizo en Cochabamba más temprano.
La jornada electoral se desarrollaba en paz en la capital aunque se registraron algunos incidentes menores en la vecina El Alto entre partidarios de Morales y Quiroga, sin que hubiera heridos.
La policía informó que retuvo 67 vehículos en La Paz por circular sin autorización o con permisos fraguados. En medio de la ley seca, algunos paceños que se anticiparon a los festejos, fueron detenidos totalmente alcoholizados.



