La Copa Confederaciones tendrá dos viejos conocidos como favoritos
La séptima edición de la Copa Confederaciones, que empieza el 15 de junio en cinco sedes alemanas, tendrá a dos viejos conocidos, Brasil y Argentina, como favoritos, al tiempo que Alemania, Grecia y México buscarán meterse en la pelea.
Francfort, Alemania, junio 10, 2005.- La séptima edición de la Copa Confederaciones, que empieza el 15 de junio en cinco sedes alemanas, tendrá a dos viejos conocidos, Brasil y Argentina, como favoritos, al tiempo que Alemania, Grecia y México buscarán meterse en la pelea.
Si confirman el favoritismo con el que cargan, brasileños y argentinos, personajes de uno de los mayores y más prestigiosos clásicos del fútbol mundial, deberían enfrentarse en la final del torneo, que se lleva a cabo a un año del inicio de la Copa del Mundo de Alemania 2006.
Esta edición de la Copa de las Confederaciones constituye el último y más importante ensayo general que los dirigentes alemanes tendrán a disposición, de cada a la Copa del Mundo del próximo año, pues servirá para poner a prueba prácticamente todos los aspectos de la organización del Mundial.
Cinco de los 12 estadios preparados para la Copa del Mundo serán utilizados en la Copa de las Confederaciones: el bonitoo Niedersachsenstadion de Hannover, construido en 1954; el Zentralstadion de Leipzig; el estadio mundialista de Colonia; el Waldstadion de Francfort, y el Franken-Stadion de Nuremberg.
El grupo A del torneo incluye al anfitrión, Alemania, Argentina (vicampeona de América), Australia (representante de Oceanía) y Túnez (campeón del continente africano).
En tanto, el grupo B muestra a Brasil (campeón mundial), Grecia (monarca europeo), Japón (representante de Oceanía) y México (campeón de la CONCACAF y de la Copa de Oro).
En ese cuadro, Argentina se destaca como favorita casi exclusiva del grupo A. Los hombres de José Pekerman están ya clasificados para la Copa del Mundo y, además, pretenden recuperar el prestigio "malherido" tras su frustrante eliminación en la primera ronda del Mundial de 2002.
Antes de la Copa de las Confederaciones, Argentina mostró que va por el buen camino: en un partido valedero para las eliminatorias mundialistas sudamericanas, recibió a Brasil en Buenos Aires y vapuleó al pentacampeón mundial con un sólido 3-1.
Alemania, en tanto, es seria candidata a un puesto en las semifinales, en caso de que termine primera o segunda en el grupo A, pero para ello será necesario ver si el equipo conducido por Jürgen Klinsmann es capaz de asimilar y suplir varias ausencias importantes, especialmente las de Dietmar Hamann y el goleador Miroslav Klose.
Las "Águilas de Cartago" tunecinas son una incógnita, aunque su entrenador, el francés Roger Lamerre, ya conoce el camino del triunfo, ya que fue el artífice de la victoria de Francia en la Copa de las Confederaciones en 2001.
En tanto, en el grupo B, Brasil es, sin duda, el rival más fuerte. "Es bueno ser considerado favorito, pero tenemos que mostrar eso en la cancha. Uno no puede pensar que sólo por ser favorito acabará ganando. Eso no alcanza", dijo recientemente el entrenador de Brasil, Carlos Alberto Parreira.
Sin Cafú ni Roberto Carlos, Brasil promete la presencia de astros de la talla de Ronaldinho (Barcelona), el "Emperador" Adriano (Inter de Milán), Emerson (Juventus) y Juninho (Lyon), además del nuevo ídolo, el juvenil Robinho (Santos).
Con respecto al resto de los equipos del grupo B, los griegos, campeones de Europa, atraviesan una fase crítica y están al borde de ver esfumarse por completo sus posibilidades de clasificarse para la Copa del Mundo.
Por su parte, el Japón entrenado por el brasileño Zico fue el primer equipo en ganarse sobre el terreno el billete para Alemania 2006, y todo indica que podrá probar a nuevos jugadores y consolidar el conjunto ya formado.
México, por último, aparece como el más fuerte de los tres adversarios, incluso porque es el único ya derrotó a Brasil, y está en una inmejorable situación para clasificarse para la Copa del Mundo.



