La función secreta de las dos pequeñas rayas en relieve de las letras F y J en el teclado
Entérate de la razón por la que están colocadas justo ahí y cómo cambian por completo tu forma de escribir

Las muescas en las teclas F y J sirven como guía táctil para posicionar los dedos índices en la mecanografía al tacto.
Si estás leyendo esto desde una computadora o una laptop, échale un vistazo a tu teclado. Ahora pasa la yema de los dedos por las teclas F y J. Seguramente vas a notar una pequeña raya o relieve que no está en la mayoría de las demás teclas.
Y no, no es un defecto de fabricación ni un adorno puesto ahí nomás porque sí. Es un detalle de diseño bastante sencillo, pero muy útil, que está pensado para ayudarte a colocar las manos correctamente sin tener que estar viendo el teclado a cada rato.
¿Para qué sirven las rayas en las teclas F y J?
Estas pequeñas marcas funcionan como una referencia táctil para quienes utilizan la técnica de mecanografía al tacto, es decir, escribir sin mirar constantemente dónde está cada tecla.
En la posición tradicional para escribir, conocida como fila de inicio, el dedo índice de la mano izquierda se coloca sobre la F y el de la mano derecha sobre la J. A partir de ahí, los demás dedos se acomodan en las teclas que tienen alrededor.
TE PUEDE INTERESAR: Inventos cotidianos que usas todos los días y que cambiaron la historia de la discapacidad
En un teclado con distribución en español, esta fila normalmente queda así: A, S, D, F — J, K, L, Ñ
En los teclados con distribución en inglés, la última tecla de la fila suele ser el punto y coma.
Entonces, ¿qué tienen que ver las rayitas? Pues funcionan como una especie de punto de referencia para tus dedos. Si levantas las manos, cambias de posición o de plano dejas de ver el teclado, puedes volver a encontrar la F y la J con el puro tacto.
La clave para escribir sin mirar el teclado
La mecanografía al tacto consiste justamente en aprender dónde está cada tecla y utilizar una posición de referencia para mantener las manos correctamente acomodadas.
Las marcas de la F y la J sirven como esos pequeños puntos de orientación. Cuando los dedos índices encuentran el relieve, las manos pueden regresar a su posición inicial y el resto de los dedos vuelve a colocarse sobre sus teclas correspondientes.
Con el tiempo, esto ayuda a desarrollar la llamada memoria muscular. Así puedes mantener la vista en la pantalla mientras escribes, en lugar de estar bajando la mirada cada dos segundos para encontrar una letra.
Y seguramente lo haces sin darte cuenta.
TE PUEDE INTERESAR: ¿Sabías que el teclado de tu iPhone tiene un mouse oculto?
No todos los teclados tienen exactamente las mismas marcas
Aunque estas pequeñas rayas son muy comunes en los teclados físicos, no siempre tienen exactamente la misma forma.
Dependiendo del modelo, pueden ser una barra en relieve, un pequeño punto o cualquier otra diferencia que pueda sentirse fácilmente con la yema de los dedos.
También hay distintas distribuciones de teclado, por lo que algunas letras y símbolos cambian de posición dependiendo del idioma o del país. Aun así, en los teclados pensados para la mecanografía tradicional, las teclas de referencia para los dedos índices mantienen esta función de orientación táctil.
TE PUEDE INTERESAR: ¿Te has preguntado por qué el teclado no tiene orden en las letras?
¿También existe una marca en el número 5?
En muchos teclados que tienen un bloque numérico independiente, la tecla 5 también cuenta con una pequeña referencia táctil, pero no es tan común.
Y la lógica es prácticamente la misma. Ese relieve permite identificar la posición central del teclado numérico sin tener que verlo y ayuda a que puedas acomodar la mano utilizando únicamente el tacto.
Así que esas pequeñas rayas de las teclas F y J no esconden una función tecnológica secreta ni son un detalle puesto al azar.
Son, más bien, uno de esos pequeños trucos de diseño que llevamos años usando sin reparar en ellos. Su función es bastante sencilla, pero resulta muy útil, ayudarte a encontrar la posición correcta de las manos y escribir sin tener que despegar los ojos de la pantalla.
TE PUEDE INTERESAR: Lo que te urge saber sobre las pésimas posturas del Home Office




