Ducharte con agua fría durante una ola de calor podría no ser tan buena idea
Aunque parezca la mejor forma de refrescarse, especialistas advierten que una ducha con agua muy fría durante una ola de calor puede provocar el efecto contrario. La ciencia recomienda optar por agua templada para ayudar al organismo a regular su temperatura de manera más eficiente
Mx - ¿Por qué bañarse con agua fría es malo? / Olga Pankova
El alivio inmediato que puede ser engañoso
Cuando las temperaturas alcanzan niveles extremos, muchas personas recurren a una ducha con agua helada para intentar combatir el calor. La sensación de frescura es casi instantánea y parece la solución perfecta después de pasar varias horas bajo el sol o en un ambiente sofocante.
Sin embargo, diversos especialistas en salud advierten que esta práctica no siempre beneficia al organismo. Aunque el agua muy fría produce un alivio momentáneo, el cuerpo interpreta ese cambio brusco de temperatura como una amenaza y activa mecanismos para conservar el calor, en lugar de liberarlo.
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Así responde el cuerpo al agua muy fría
La explicación está en el funcionamiento natural del organismo. Al entrar en contacto con agua extremadamente fría, los vasos sanguíneos cercanos a la piel se contraen, un proceso conocido como vasoconstricción.
Esta reacción disminuye el flujo de sangre hacia la superficie del cuerpo y dificulta que el calor interno pueda disiparse. En otras palabras, aunque la piel se sienta fresca durante unos minutos, el organismo sigue reteniendo temperatura.
Una vez que termina la ducha y la persona vuelve al ambiente caluroso, es común experimentar el llamado “efecto rebote”: el cuerpo libera nuevamente ese calor acumulado y la sensación térmica puede ser incluso mayor que antes.
Mx - Ducharte con agua fría podría no ser tan bueno. / Guido Mieth
¿Entonces cuál es la mejor opción?
Los expertos coinciden en que lo más recomendable es tomar duchas con agua templada o ligeramente fresca. Este tipo de temperatura permite que el cuerpo reduzca el calor de forma gradual sin activar mecanismos de defensa tan intensos.
Además, una ducha templada favorece que el organismo continúe perdiendo calor de manera natural mediante la circulación y la evaporación del agua sobre la piel, lo que ayuda a mantener una sensación de frescura durante más tiempo.
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Precaución para personas con enfermedades
El cambio brusco de temperatura también puede representar un riesgo para algunas personas, especialmente quienes padecen enfermedades cardiovasculares, hipertensión o determinados problemas circulatorios.
En estos casos, el impacto del agua muy fría puede generar respuestas fisiológicas importantes, por lo que los especialistas recomiendan evitar exposiciones repentinas y consultar con un médico si existen antecedentes de salud relevantes.
Mx - Las personas suelen bañarse con agua fría en época de calor. / skynesher
Otras recomendaciones para enfrentar el calor
Además de elegir la temperatura adecuada para la ducha, los especialistas recuerdan que combatir una ola de calor requiere varias medidas al mismo tiempo: mantenerse bien hidratado, evitar la exposición al sol durante las horas de mayor intensidad, utilizar ropa ligera y permanecer en lugares ventilados o con sombra.
La ciencia deja claro que, aunque una ducha helada parezca la solución más lógica, no siempre ayuda al cuerpo a enfriarse de manera efectiva. En épocas de calor extremo, una ducha templada puede ser una estrategia mucho más eficiente para mantener el equilibrio térmico y reducir el riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con las altas temperaturas.