Se acabaron las pensiones millonarias: Sheinbaum explica a quiénes aplica la iniciativa
La reforma se enfoca en exfuncionarios y trabajadores de confianza de organismos descentralizados, empresas productivas del Estado y banca de desarrollo
La iniciativa fija límite al 50 % del salario presidencial. Getty Images/Canva
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó una propuesta de reforma constitucional para poner fin a las pensiones millonarias que reciben algunos exfuncionarios de alto nivel dentro de dependencias y empresas públicas del Estado.
Cómo funcionará el tope al 50 % de pensión para exfuncionarios en México
La iniciativa, que será enviada al Senado, busca establecer que las jubilaciones y pensiones de trabajadores de confianza no puedan superar el 50 % de las remuneraciones del titular del Ejecutivo Federal, como una medida de austeridad y justicia fiscal.
Este ajuste no afecta a trabajadores con contratos colectivos o prestaciones laborales pactadas, sino a altos mandos y empleados de confianza que han estado recibiendo pensiones exorbitantes financiadas con recursos públicos. La presidenta señaló que estas pensiones, en algunos casos, representan hasta casi un millón de pesos mensuales, cifras que contrastan con la mayoría de las jubilaciones en el país.
Quiénes perderían las pensiones millonarias con la reforma de Sheinbaum
La reforma se enfoca en exfuncionarios y trabajadores de confianza de organismos descentralizados, empresas productivas del Estado y banca de desarrollo. Entre los sectores con pensiones “excesivas” destacan:
- Luz y Fuerza del Centro (LyFC), donde miles de jubilados reciben entre 100 mil y 1 millón de pesos al mes.
- Petróleos Mexicanos (Pemex), con cientos de pensionados cuyos ingresos anuales superan el salario presidencial.
- Comisión Federal de Electricidad (CFE), con miles de casos de pensiones superiores a las del Ejecutivo.
- Instituciones como Nacional Financiera (Nafin), Banobras y Bancomext también contienen jubilaciones muy altas.
La idea central es que, de aprobarse la reforma, ese exceso de pensión se recorte para mantener un límite proporcional al ingreso del presidente, con el objetivo de ahorrar recursos públicos (alrededor de 5 mil millones de pesos) y destinarlos a programas sociales.
No se trata de eliminar pensiones de trabajadores sindicalizados, ni de modificar las jubilaciones acordadas por ley o por contrato. Tampoco es retroactiva: quienes ya recibieron pagos altos en el pasado no serán sujetos a ajustes. La medida afecta únicamente a los pagos futuros y actuales que excedan el tope establecido.