Juzgan al presidente de Telefónica por fraude en Tabacalera
César Alierta comenzó a ser juzgado en Madrid por un supuesto delito de uso de información privilegiada en 1997 y 1998 cuando presidía una tabaquera española
Madrid.- El presidente del gigante español de las telecomunicaciones Telefónica, César Alierta, comenzó a ser juzgado este martes en Madrid por un supuesto delito de uso de información privilegiada en 1997 y 1998 cuando presidía la tabaquera española Tabacalera
El juicio fue suspendido al término de la sesión y se reanudará en una fecha todavía por determinar, después que el tribunal haya tomado esa decisión para estudiar unas cuestiones previas presentadas por las partes
Según la acusación, Alierta se habría beneficiado entonces de dos informaciones privilegiadas que le habrían servido para comprar fraudulentamente de manera indirecta acciones de su empresa y ganar unos 1,8 millones de euros
La fiscalía pide para Alierta cuatro años y medio de prisión
El proceso ha pasado por numerosas fases, después que la justicia hubiera considerado en 2005 que el caso había prescrito. El caso fue finalmente reabierto en 2007, a pesar de varios recursos de la defensa que recurrió incluso al Tribunal Constitucional
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) había investigado el caso en su momento y no había sancionado a Alierta
En la primera jornada del juicio, la defensa ha vuelto a pedir el sobreseimiento por prescripción de los hechos ante la Audiencia Provincial de Madrid
El abogado de Alierta también ha pedido la anulación del proceso debido a la falta de víctimas. En efecto, la asociación de consumidores de productos bancarios Auge, que presentó la demanda en 2002, retiró sus acusaciones el lunes
Alierta es presidente desde julio de 2000 de Telefónica, reuniendo desde septiembre de 2003 todas las funciones de la dirección ejecutiva
Telefónica es un gigante internacional de las telecomunicaciones, que, además de España, está muy presente en Latinoamérica y posee también la británica O2
Tabacalera se fusionó con la francesa Seita en 1999, dando lugar al actual grupo Altadis, que fue comprado a principios de 2008 por la compañía británica Imperial Tobacco.



