Inicia "apagón" en Sydney para celebrar Hora del Planeta
Los famosos techos abovedados blancos de la Opera se oscurecieron el sábado cuando Sydney apagó sus luces durante la Hora de la Tierra, una campaña mundial para poner de manifiesto la amenaza del cambio climático

Sidney.- Los famosos techos abovedados blancos de la Opera se oscurecieron el sábado cuando Sydney apagó sus luces durante la Hora de la Tierra, una campaña mundial para poner de manifiesto la amenaza del cambio climático
Desde las Pirámides de Egipto hasta la Acrópolis de Atenas, el centro de Londres y la avenida de los casinos en Las Vegas, unas 4.000 ciudades y pueblos en 88 países planeaban sumarse al evento patrocinado por el Fondo Mundial Silvestre (World Wildlife Fund), un plan de oscurecimiento sucesivo en husos horarios que consiste en apagar todas las luces no esenciales entre las 8.30 y las 9.30 de la noche
La participación en el esfuerzo se ha multiplicado desde la Hora de la Tierra del año pasado, que incluyó 400 ciudades. Sydney había iniciado la práctica en el 2007. El interés ha aumentado mientras se preparan las negociaciones tendientes a un nuevo tratado climático mundial en Copenhague en diciembre. El último acuerdo mundial, el Protocolo de Kioto, expira en el 2012
Pese al aumento de interés por las negociaciones de Copenhague, los organizadores se preocuparon de que el entusiasmo por el evento de este año quedara sepultado por la crisis económica mundial, dijo a la AP el director ejecutivo de Hora de la Tierra, Andy Ridley. Pero agregó que curiosamente parece haber tenido el efecto contrario
"La Hora de la Tierra siempre ha sido una campaña positiva; se trata de fiestas callejeras y no de protestas callejeras, es la idea de la esperanza y no la desesperación. Y creo que eso es notablemente importante este año porque hay mucha desesperación", comentó. "Por otra parte, existe un ahorro al reducir el consumo de energía"
En Australia, numeroso público asistió a encuentros a la luz de velas y se reunió para escuchar conciertos al aire libre al caer la noche. El atractivo embarcadero de Sydney quedó en penumbras
Poco antes, las islas Chatham, un pequeño archipiélago 800 kilómetros (500 millas) al este de Nueva Zelanda, inauguró oficialmente la Hora de la Tierra apagando sus generadores de diesel. Poco después se apagaron la luces en el Sky Tower de Auckland, el edificio más alto de Nueva Zelanda.



