Anuncia Sarkozy plan para evitar revuelta social
El mandatario prometió un modesto plan por 3.340 millones de dólares para paliar el impacto que tiene la crisis económica global en los ciudadanos más vulnerables de Francia

Francia, febrero 18, 2009.- El presidente Nicolas Sarkozy prometió el miércoles un modesto plan por 2.650 millones de euros (3.340 millones de dólares) para paliar el impacto que tiene la crisis económica global en los ciudadanos más vulnerables de Francia
El líder conservador propuso deducciones impositivas para familias que perciben bajos ingresos, además de nuevos subsidios para jóvenes desempleados, tras reunirse el miércoles con representantes de patronos y trabajadores además de altos funcionarios del gobierno
"Mi responsabilidad es apoyar a la clase media", dijo Sarkozy en un mensaje transmitido por televisión a nivel nacional antes de los principales noticiarios de Francia. "Este es un esfuerzo adicional para apoyar a las personas a quienes afecta más la crisis"
"El estado de las cosas es insostenible", agregó
Sin embargo los sindicatos reiteraron su llamado a una huelga general y protestas en todo el país para el 19 de marzo
La llamada "cumbre social" ocurre ante las peores condiciones económicas en Francia desde hace décadas y el creciente descontento público por el manejo que ha dado el presidente conservador a la crisis
El mes pasado dos millones y medio de personas salieron a las calles en protestas que obstaculizaron los transportes, las escuelas, los hospitales y el servicio de correos. Esta semana una huelga general paralizó prácticamente toda la isla francesa de Guadalupe en el Caribe
Antes de su aparición en la televisión Sarkozy dijo a los integrantes de la cumbre en el palacio presidencial que el país "enfrenta una crisis económica de una magnitud nunca vista, y eso preocupa de manera legítima al pueblo francés"
Al mismo tiempo, Sarkozy dijo que Francia está capeando la crisis mejor que otros países. Señaló que la declinación de la economía de un 1,2% en el último trimestre de 2008 fue inferior a la de Gran Bretaña y Japón, y que la pérdida de empleos fue menor a la de Estados Unidos y España
Los dirigentes de los cinco principales sindicatos y tres organizaciones patronales fueron invitados al palacio presidencial para la reunión vespertina. El primer ministro François Fillon y los ministros de economía, trabajo, presupuesto, industria y empleo, como también el alto comisionado para la lucha contra la pobreza, participaron en el encuentro
El asesor presidencial Raymond Soubie dijo la semana pasada que el objetivo de la cumbre era hallar soluciones "concretas" para "ayudar a las víctimas de la crisis"
Pero tras la cumbre los líderes sindicales indicaron que las medidas acordadas eran un paso hacia adelante, pero criticaron a las organizaciones patronales por rechazar la negociación sobre un aumento a los salarios



