Admiten culpabilidad organizadores de atentados del 11-S
Dos de los hombres acusados de orquestar los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos ofrecieron admisiones de culpa sin arrepentimiento

Base Naval de Guantánamo, Cuba, enero 19, 2009.- Dos de los hombres acusados de orquestar los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos ofrecieron el lunes admisiones de culpa sin arrepentimiento, en una sesión a ratos caótica y que probablemente fue la última del tribunal de crímenes de guerra de Guantánamo
Las audiencias, que durarán varios días, pudieran ser las últimas en la base, pues el presidente electo Barack Obama ha dicho que cerrará el centro de detenciones y muchos esperan que suspenderá los tribunales militares y ordenará nuevos juicios ante cortes civiles en Estados Unidos
Ramzi Binalshibh y Khalid Sheikh Mohammed, el autodeclarado arquitecto de los ataques, admitió su responsabilidad en una serie de arranques, mientras los traductores trataban de no rezagarse y el juez buscaba recuperar el control
"Hicimos lo que hicimos. Estamos orgullosos del 11 de septiembre", dijo Binalshibh en un momento de la audiencia que lidiaba con asuntos legales, incluyendo si él tiene suficiente competencia mental para ser enjuiciado por cargos que potencialmente conllevan la pena de muerte
Mohammed, que se defiende a sí mismo, habló alternativamente en inglés y árabe, insistiendo en cierto momento en que fuese retirado de su mesa el abogado militar asignado para que le asistiese. El hombre representa "a la gente que me torturó", dijo
Mohammed restó importancia a la posibilidad de ser castigado con la pena capital por cargos que incluyen el asesinato de casi 3.000 personas en los ataques del 11 de septiembre
"No nos preocupa la pena capital", dijo. "Estamos haciendo 'yijad' (guerra santa) por la causa de Dios"
En tanto, un juez celebró una audiencia separada en el caso del canadiense Omar Khadr, que está acusado de matar a un soldado estadounidense, el sargento Christopher Speer, con una granada durante una batalla en Afganistán en 2002, cuando Khadr tenía 15 años.



