Hispanos divididos a la hora de votar en Miami
Los hispanos representan a aproximadamente el 14% de los 11,2 millones de votantes registrados en la Florida, un estado decisivo para la contienda
Miami, noviembre 04, 2008.- Humberto Romero se mudó de Nueva Jersey a Miami hace 10 meses, y desde entonces no encuentra trabajo. La crisis económica que atraviesa el país lo obligó a rebajar 120.000 dólares el precio de su casa para poder venderla y trasladarse al sur de la Florida después de 10 meses de haberla ofrecido por primera vez en el mercado. Pero Romero, un técnico automotor peruano-estadounidense de 56 años que ha recortado los gastos del supermercado porque han aumentado "casi el doble", está convencido de que el republicano John McCain representa un cambio y puede regresar a Estados Unidos a épocas prósperas. Por ello le votó al candidato oficialista y no al demócrata Barack Obama. "Voto por el mejor candidato", manifestó Romero, que no está afiliado a ningún partido político y recuerda a los años del gobierno demócrata de Bill Clinton --en los 90-- como los mejores que ha vivido en Estados Unidos desde que llegó proveniente de Trujillo, una ciudad ubicada a unos 550 kilómetros al norte de Lima. "Uno tiene que creer en alguien porque si no, no vamos a ninguna parte", dijo a la AP el hombre, mientras entregaba folletos de McCain en un centro de votación del oeste de la ciudad, vestido con una camiseta blanca con el nombre del candidato republicano a la presidencia en azul. Los hispanos representan a aproximadamente el 14% de los 11,2 millones de votantes registrados en la Florida, un estado decisivo para la contienda. Las autoridades y los electores de la Florida intentaban evitar un escándalo similar al del 2000, cuando George W. Bush ganó en el estado, y en consecuencia logró la presidencia, por 537 votos frente al aspirante demócrata Al Gore. Los problemas en el escrutinio y en la forma en que fueron diseñadas las boletas de votación hicieron que el proceso de recuento de sufragios se extendiera durante 36 días. Los votantes hispanos son clave en esta elección presidencial, entre ellos una importante cantidad de cubanos-estadounidenses que tradicionalmente ha votado a los republicanos y algunos que se han orientado ahora hacia los demócratas. McCain ha prometido mantener el embargo contra Cuba, una política que apoyan muchos de los cubanos-estadounidenses de mayor edad. Obama, en cambio, ha expresado que permitirá a los cubanos-estadounidenses enviar más dinero a sus familiares que viven en la isla y también visitarlos con mayor frecuencia, en un intento por atraer el voto de los más jóvenes y de los que han emigrado a Estados Unidos recientemente. La Fundación Nacional Cubano Americana, una influyente organización del exilio cubano, manifestó públicamente su apoyo al aspirante demócrata a la presidencia. Joel Marino, un estudiante de negocios de 26 años, decidió votar por primera vez en las elecciones presidenciales de este año. Y a diferencia de toda su familia, el joven se inclinó por Obama. "En mi casa todos son cubanos republicanos menos yo", expresó a la AP el joven frente a un recinto electoral del sudoeste de la ciudad. "Voté por Obama para ver otra cara diferente, un cambio". Xiomara García, en cambio, es una de las que optó por McCain, pensando que será presidente durante cuatro años y luego le sucederá la demócrata Hillary Clinton, quien perdió las internas partidarias frente a Obama. "Si Hillary Clinton hubiese sido la candidata yo hubiese votado por ella, igual si hubiese sido la candidata a vicepresidenta", expresó la abogada de 30 años, que ha sentido la crisis económica porque tiene menos clientes y los que aún acuden a su estudio no pagan a tiempo. García, quien en el ámbito local apoyaba a un demócrata para representante en el Congreso nacional, admitió que en caso de llegar a la presidencia McCain no podrá superar la crisis económica en lo inmediato. "McCain va a hacer todo lo que pueda, pero esto no se va a arreglar de un día para el otro", declaró la joven, quien ahora "piensa muy bien" lo que compra porque "todo está muy caro". Para ella, "Obama empeoraría la crisis (económica) subiendo los impuestos" de los sectores más pudientes. Algunos cubanos identifican a Obama con el ex presidente Fidel Castro. Entre ellos está Ligia Ferret, que jamás pensó en votar al candidato demócrata porque "tiene ideas izquierdistas". La ayudante de enfermera de 57 años, recordó: "Fidel Castro dijo que le quitaba a los ricos para darle a los pobres, y ahora todos se están muriendo de hambre". Mientras buscaba con su cabeza gacha su tarjeta de votación, aseguró que quienes salieron de Cuba "no pueden votar por Obama". Al igual que la familia de Marino, el cubano-estadounidense que votó por Obama, el matrimonio nicaragüense-estadounidense Strange está afiliado al partido republicano. Pero este año, Leticia, de 64 años, votó por Obama, mientras que su esposo William, de 67, acudió a sufragar por McCain con la ayuda de un andador para caminar. "A mí me gustaba Obama, simpatizo con lo que promete con el seguro para los niños ... hay tanto desempleo", declaró la mujer al salir del recinto de votación con una calcomanía en papel blanco que decía "Voté hoy", pegada en su camisa.



